lunes, 5 de enero de 2009

B074- Bases políticas para el futuro

Boletín de fecha 04 de octubre de 2006

Bases políticas para la institucionalización del Estado
El 19 de diciembre de 1979, la Junta Militar dio a conocer las Bases Políticas del Proceso.
Las mismas preveían la intervención institucionalizada de las FFAA en el gobierno y fijaba las pautas para la tarea futura de los partidos políticos cuyas leyes pertinentes serían promulgadas a partir del 2do. Semestre de 1980. El máximo organismo del Estado, la Junta Militar , se reservaba la dirección y supervisión de las acciones. Por su parte, el Poder Ejecutivo Nacional tenía la responsabilidad de la ejecución de las acciones a que diera lugar su puesta en vigencia.

En la introducción del documento político difundido, se hacía referencia -entre otros aspectos- al propósito del Proceso de Reorganización Nacional de: Restituir los valores esenciales que sirven de fundamento a la conducción integral del Estado, enfatizando el sentido de moralidad, idoneidad y eficiencia imprescindibles para reconstituir el contenido de la imagen de la Nación , erradicar la subversión y promover el desarrollo económico de la vida nacional basado en el equilibrio y la participación responsable de los distintos actores a fin de asegurar la posterior instauración de una democracia republicana, representativa y federal, adecuada a la realidad y exigencias de evolución y progreso del pueblo argentino....

Informe sobre los Derechos Humanos del Dpto de Estado de EEUU.

Con 66 días de antelación a la presentación del Documento de la CIDH como resultado de la visita a la Argentina en Septiembre de 1979 , el 5 de febrero de 1980 se conoció el “Informe del Departamento de Estado norteamericano sobre los derechos humanos”, el que tenía un capítulo dedicado a la Argentina donde se colocaban los años 1975 y 1976 “en la cumbre de la violencia”. El documento tenía distintas denuncias y cifras sobre detenidos y desaparecidos, aunque reconocía que había una mejora general en la situación de los derechos humanos. También se refería al plan político y al “compromiso asumido para su retorno eventual al gobierno civil”. El informe fue elevado por el Poder Ejecutivo norteamericano al Congreso de la Unión.

Dos días después, el 7 de febrero, el Gobierno argentino convocó al Embajador de los EE.UU. señor Raúl Castro y le hizo saber su desagrado por el referido informe, calificando al mismo como intromisión en los asuntos internos argentinos, previniéndolo sobre el deterioro que esta práctica ocasionaba en las relaciones bilaterales.

Esa misma noche, el Gobierno del presidente James Carter rechazó la acusación argentina de que el informe constituía una intromisión en los asuntos internos de nuestro país.
El Gobierno argentino reiteró su posición sobre el tema, expresando que esa situación estaba basada en el estado de necesidad, surgido de la lucha con el terrorismo.

Conmemoración del 5to aniversario de la Operación Independencia.

El 9 de febrero de 1980, se conmemoró el quinto aniversario de la Operación Independencia , iniciada en 1975 por orden del gobierno constitucional de la viuda del general J. D. Perón mediante Decreto Secreto Nro 261 del 5 de febrero de 1975, para “..neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán.” El 9 de febrero, en cumplimiento de esa orden, el Ejército Argentino, inició las operaciones militares.
Esa conmemoración fue ampliamente difundida por todos los medios de comunicación social debido al éxito militar obtenido, ya que se había aniquilado el sueño del Che Guevara, primero y el de Santucho después, con la destrucción de la estructura creada por el ERP para iniciar el dominio de una parte rural del territorio de la provincia, a efectos de declararla públicamente “Zona Dominada” o “Zona Liberada” y solicitar posteriormente ayuda a tropas extranjeras para combatir a las fuerzas armadas argentinas, bajo el paraguas de las leyes de guerra internacionales. Ese día, se dio por finalizada la Operación Independencia.

El general Videla, convoca al diálogo nacional.

El día 6 de marzo de 1980, el presidente de la Nación convocó a todos los ciudadanos del país a dialogar con el gobierno, con excepción de los corruptos, los subversivos y quienes sustentaran ideologías incompatibles con nuestro estilo de vida nacional. Afirmó que las cuestiones estructurales serán tema de la primera etapa del diálogo y que posteriormente se debatiría la reorganización de los partidos políticos. (Clarín, 7 de marzo de 1980).

Los puntos salientes de su mensaje fueron:

- Ingresamos ahora, al cabo de cuatro años fecundos y decisivos, con logros controvertibles en todos los campos, al esperado tiempo de la creatividad y las realizaciones político-institucionales de fondo.

- De ahora en más, se impone encontrar entre todos, las soluciones permanentes en una actitud de auténtico sinceramiento que deje de lado, definitivamente egoísmos y mezquindades.

- Como es obvio y previsible, esta propuesta suscitará adhesiones, críticas e incluso discrepancias. Frente a ellas, las Fuerzas Armadas se mostrarán receptivas, en la seguridad que las inquietudes que se formulen contribuirán a su enriquecimiento.

- Comenzaremos el diálogo con la consideración de las cuestiones estructurales ya que, por su importancia y trascendencia, requieren un debate sólido y en profundidad, que evite apresuramientos o interpretaciones superficiales y que conduzca a la configuración de la Argentina del futuro.

- En una etapa posterior, cuando estén concretadas las coincidencias esenciales que den fisonomía propia al futuro nacional, se iniciará el intercambio de ideas sobre las cuestiones instrumentales.

- Este Proceso de Reorganización Nacional, cuya fuerza reposa en la indestructible unidad de las Fuerzas Armadas y en la convicción de que sus idearios recoge las profundas aspiraciones del pueblo argentino, llevará hasta sus últimas consecuencias los objetivos que se ha propuesto.

- Hoy, con decisión inquebrantable, con autoridad moral, con desprendimiento y un nuevo acto de servicio patriótico, se convoca al país para una tarea superior que no admite deserciones y que significa la creación de una vigorosa y renovada democracia pluralista.


FIN DEL BOLETÍN Nro 74.

B073- Sexto Congreso del PRT en Italia

Boletín de fecha 26 de septiembre de 2006

Antecedentes y realización del Congreso.

En su libro “Hombres y Mujeres del PRT-ERP”, Arnold Kremer ( NG:Luis Mattini ), quien había quedado como máxima autoridad de la OPMI luego de las muertes de Mario Roberto Santucho y Benito Urteaga, reconoce que después de la primera reunión de la Conducción del PRT en el exterior (Roma, abril 1977 ), se había agudizado la ola represiva en nuestro país. Dice textualmente: “…los golpes de mayo de 1977 significaron la destrucción del PRT-ERP en la Argentina”.

En mérito a esas circunstancias se ordenó la salida del país en forma perentoria de todos los componentes de la organización que estaban en clandestinidad o en riesgo de ser detectados. La medida citada involucró al noventa por ciento de los efectivos asentados en el territorio nacional.
La idea era conformar un “Plan de Repliegue” que estableciera una sólida retaguardia con bases escalonadas en Brasil, Cuba e Italia, es decir, un reagrupamiento en retirada para volver cuanto antes al combate. Pese a las intenciones, esa decisión, en la realidad “…se iba a transformar en un inesperado, indeseado y largo exilio…” ( libro citado).

El contingente de escapados superaba las trescientas personas que se distribuyeron en varios países europeos y sudamericanos, donde constituyeron pequeñas regionales o grupos del PRT. Sin embargo, el grueso de ellos se instaló en España, Italia y México. Por su parte el Buró Político se radicó en Madrid.

Esta decisión de radicarse exclusivamente en países de la órbita occidental, en lugar de hacerlo en aquellos países socialistas que, de hecho, eran sus aliados naturales, respondió a razones tan variadas como la posibilidad de desarrollar una campaña internacional de desprestigio al gobierno argentino, el menor costo de vida, la libertad de circulación, la seguridad personal y, como expresó Gorriarán Merlo: la facilidad para realizar ”expropiaciones”(secuestros extorsivos y robo de bancos) que mejoraran su situación financiera (Jorge Masetti, “El Furor y el Delirio - Itinerario de un hijo de la revolución cubana, ed.Tusquets, pag 81).

La conducción del PRT estableció dos actividades prioritarias a cumplir en el exterior:

1.- Preparación del personal en los aspectos político, organizativo y militar para reingresarlos a la Argentina como “combatientes” ( pensaban formar 100 oficiales del ERP que dirigirían un ejército de 1000 hombres).
2.- Desarrollar localmente tareas de Propaganda, con miras a concitar la Solidaridad Internacional.

Para fines de 1978, un año y medio después, consideraban que el personal ya estaba preparado política e ideológicamente para continuar la guerra en nuestro país. Empero para ese entonces habían surgido serias diferencias entre los dos referentes principales del Buró Político, Arnold Kremer y Enrique Gorriarán Merlo, en cuanto a la forma de operar el regreso.

Ante esa discrepancia Kremer, apelando a su condición de Secretario General, convocó al “6to Congreso del PRT”, hecho que motivó la fractura del partido en dos y el retiro de Gorriarán con sus seguidores a París. Desde allí partieron hacia Nicaragua, para incorporarse a la revolución sandinista contra el régimen de Anastasio Somoza. De esta manera Gorriarán dejaba de lado su proposición de inmediato regreso a la Argentina donde pensaba constituir nuevos focos rurales y urbanos.

En mayo de 1979 casi un centenar de concurrentes, en representación de trescientos militantes, constituyó el 6to Congreso del PRT en zona de los Alpes italianos, con la ilusión de “…sentirse un partido y un ejército en preparación para retomar la batalla”(“Hombres y mujeres…”). Después de formular severas críticas al Secretario General y a la Conducción del PRT, cuyo informe finalmente aprobó, el Congreso decidió el traslado de toda la estructura dirigente y partidaria a México para acelerar la reinserción en la Argentina.

Actividades posteriores al Congreso de referencia.

Ya en México y durante 1980, el Comité Central (máxima autoridad partidaria entre congresos) resolvió separar como Secretario General a Arnold Kremer visto el fracaso de su gestión. Tiempo después Kremer renunció al partido, convencido de la imposibilidad de reconstruirlo en el exilio. A partir de esa instancia fueron generándose sucesivas divisiones en el PRT que prácticamente lo atomizaron.

En febrero de 1983 la dirección del PRT regresó al país, pero el partido carecía de infraestructura en ese momento. A fines de ese año, ya establecido un gobierno constitucional, varios de los militantes escapados regresaron en forma independiente y trataron de incorporarse nuevamente en la sociedad mediante su adscripción a tareas sindicales y sociales. Otros reiniciaron la actividad partidaria y para 1984 comenzaron el trabajo de captación que respondía a cada una de las tendencias que se venían manifestando desde la salida del país, en 1977: la “rupturista” orientada a la postura de Gorriarán (línea Nicaragua) y la “histórica” que adhería a Kremer (línea Mexico).

La primera trabajó sobre el Partido Intransigente (PI: desprendimiento izquierdista del radicalismo liderado por Oscar Alende) y el Partido Obrero; la segunda con el Partido Comunista y el Movimiento al Socialismo (MAS). La línea Nicaragua buscaba infiltrarse en el PI a través de las comisiones populares y especialmente de la Juventud Intransigente; aspiraba a ser una corriente interna del partido para constituirse más tarde en una organización de superficie.

En tanto la línea México orientó su trabajo sobre el Frente Popular Unido (FREPU) y luego sobre el Frente Amplio de Liberación (FRAL) para conformar un frente estratégico que reuniera a todas las fuerzas de izquierda en una organización antiimperialista.
Finalmente, elementos residuales del PRT no identificados con las dos líneas citadas, se incorporaron a alguno de los grupos radicalizados vigentes de mayor virulencia: “Corriente Nacional Patria Libre” o “Movimiento Popular Revolucionario Quebracho”

Los dos líderes terroristas nombrados siguieron caminos diferentes:

Arnold Kremer: Luego de su renuncia al partido (en México) partió a Suecia donde retomó su oficio de metalúrgico, mantuvo sus actividades de “solidaridad” con las organizaciones subversivas armadas y escribió el libro sobre los militantes del PRT-ERP que citamos al principio.
A mediados del 90 regresó al país luego de ser indultado y se reincorporó a la vida política nacional en el campo de la izquierda, con ánimo de constituir un frente de masas populares de clara extracción sindical.
Desde el año 2003 se desempeña como funcionario en la Defensoría del Pueblo de la Nación.

Gorriarán Merlo: El 20 de julio de1979 entró triunfalmente en Managua (Nicaragua) acompañando a los líderes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Asumió un alto cargo en el gobierno revolucionario y protagonizó el sonado asesinato de uno de los jefes de la Guardia Nacional de Somoza. Intimo amigo de Tomás Borge (ministro del Interior revolucionario) se dedicó personalmente a instruír al sector del ejército que respondía a este personaje. En septiembre de 1980 planificó y ejecutó el asesinato de Anastasio Somoza en Asunción (Paraguay), a pedido del FSLN.

Durante 1981 y 1982 realizó frecuentes viajes clandestinos entre Nicaragua y Argentina con el objeto de realizar encuentros con elementos residuales de todas las OPMI, del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y de militantes que iban saliendo de prisión, con los cuales “…iba a intentar conformar un movimiento político que contribuyera a la unidad de todas las fuerzas progresistas en pro de un cambio sustancial en la sociedad argentina que rescataba básicamente la lucha-incluida la lucha armada-contra la dictadura de todas las organizaciones y no de una en particular” (Memorias de Enrique Gorriarán Merlo, “De los 70 a la Tablada”, edición Planeta, pag 462)

La serie de encuentros culminó con una amplia reunión realizada en Managua en 1986 en la que se lanzó el “Movimiento Todos por la Patria”(MTP) a la que concurrieron entre muchos: Eduardo Luis Duhalde (actual secretario de Derechos Humanos), Jorge Baños (Centro de Estudios Legales y Sociales), fray Antonio Puigjané y Rubén Dri (MSTM), Francisco Provenzano y Roberto Fellicetti (PRT-ERP). Salvo Duhalde y Dri los restantes participaron en el posterior asalto al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 con sede en La Tablada, donde Baños y Provenzano resultaron abatidos.

El 23 de enero de1984 planificó y dirigió el ataque del MTP al regimiento La Tablada, con intención de hacerlo aparecer como un levantamiento carapintada y “…provocar una reacción en cadena de la población que incluía a varias provincias” (Ibidem, pag 504).
En octubre de 1991 fue detenido junto con su esposa (Ana Sívori) en México DF y extraditados a la Argentina donde, luego de dos instancias judiciales, se confirmaron en 1997 las condenas impuestas de reclusión perpetua y 18 años de prisión respectivamente. En mayo del 2003 recuperó la libertad en virtud del indulto otorgado por el presidente Duhalde y durante el año 2005 lanzó un partido provincial en jurisdicción de Santa Fe.

Es importante destacar que las dos principales cabezas sobrevivientes del PRT-ERP han recibido los beneficios de leyes e indultos que les han permitido “reinsertarse” en la sociedad argentina, aún cuando uno de ellos, Gorriarán Merlo no ha manifestado un mínimo cambio en esa actitud antidemocrática y criminal que lo llevó a conducir el copamiento de una unidad del Ejército durante el gobierno constitucional del doctor Alfonsín.

Mientras eso ocurre, el gobierno, la justicia y las organizaciones de Derechos Humanos unidireccionales continúan persiguiendo a miembros de las FFAA que recibieron órdenes del gobierno constitucional de aniquilar a la subversión terrorista.

Hoy están detenidos más de 100 militares ( además de civiles de las FFAA, personal de las fuerzas de seguridad y policiales) de los cuales, más de la mitad eran oficiales subalternos cuando Kremer y Gorriarán Merlo presidían esa organización armada ilegal cuya finalidad apuntaba a destruír las instituciones del Estado argentino mediante el uso de las armas y procedimientos terroristas.

FIN DEL BOLETÍN N°73

B072- Comisión Interamericana de DDHH

Boletín de fecha 19 de septiembre de 2006

Visita de la mencionada organización de la OEA (Organización de Estados Americanos).

Como consecuencia de la aptitud tomada por el gobierno de EEUU, respecto a la agresión terrorista de la URSS, vía Cuba, sobre las naciones latinoamericanas (excepto México) quien ante el peligro de que se establecieran gobiernos comunistas, primero estimuló y apoyó la intervención de las FFAA para evitarlo y posteriormente, cuando el peligro se alejó, inició con el presidente James Carter una campaña, con la idea volver a democracias representativas – menos nacionalistas que la mayoría de los gobiernos de facto vigentes, se produjo una presión política internacional sobre nuestro país para “democratizar la guerra” que estaba , desde el punto de vista militar , prácticamente ganada.

Esa presión se originaba en las autodesignadas “organizaciones de DDHH” que los exiliados del país habían formado , principalmente en Europa ( Ver Boletín Nro 29) donde los miembros de las organizaciones revolucionarias terroristas y sus simpatizantes, realizaron un verdadero montaje teatral en su propio beneficio. Relataron sólo una parte de la verdad y deformaron la historia de tal forma que lograron instalar en los medios de comunicación social - y por ende en el imaginario colectivo - el mito de un “terrorismo de Estado que habría actuado en los gobiernos de facto y dirigido contra jóvenes que pensaban diferente”, cuando sabemos que los grupos revolucionarios armados se iniciaron con los presidentes constitucionales: Frondizi, aparecieron con mercenarios cubanos durante Illía y se desarrollaron durante los gobiernos de facto y constitucionales que siguieron, incluyendo Cámpora, Lastiri, Perón y María Martínez de Perón.

A raíz de esa presión y para que vieran que la situación estaba normalizándose, al eliminarse la causa del conflicto que era “la agresión armada terrorista” , el gobierno cursó una invitación el 18 de noviembre de 1978 a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de la OEA para visitar el país, la que se desarrolló entre el 6 y el 20 de septiembre de 1979.

Llegaron al país : el Dr. Manuel Velazco Clark (Perú), Dr. Edgardo Paz Garnica (Honduras), Dr Robert Norris (EEUU), Dra Yoli de Toro (Nicaragua) y la Dra. Elsa Ergueta ( Bolivia) como asesores y como integrantes de la CIDH el Dr. Marcos Monroy Cabral (Colombia), Dr. Luis Tinoco Castro (Costa Rica), Dr Eduardo Vargas Carreño (Chile), Dr. Thomas Farer (EEUU), Dr.Carlos Dunshee de Abranches (Brasil) y el Dr. Francisco Bertrand Galindo (El Salvador).

A partir de su llegada, establecieron sus oficinas en la sede de la OEA en Buenos Aires ( Av. De Mayo 760) y comenzaron a atender y recibir denuncias, con total libertad. Para poder evaluar todo el país se subdividieron en grupos abarcando especialmente Córdoba, Tucumán y Chaco, además de visitar las unidades carcelarias de Capital, La Plata, Magdalena, Rawson y Chubut, de acuerdo a sus pedidos que estaban orientados desde el exterior y por los denunciantes.

Con la misma libertad, los miembros de la comisión entrevistaron a autoridades públicas, ex presidentes de la república, personalidades de distintas religiones, miembros de organizaciones de derechos humanos, así como a representantes de organizaciones políticas, sindicales, empresariales, comerciales y miembros conspicuos de la cultura y de los medios de comunicación social.

Es importante conocer que el día 10 de septiembre, el Secretario Ejecutivo Dr Vargas Carreño expresó que : La Comisión sólo puede tramitar denuncias de violaciones a los derechos humanos cometidas por gobiernos y que no puede hacer lo mismo respecto de los grupos terroristas, ya que es imposible considerar a esos grupos como sujetos de derecho internacional.

Con esta premisa, se desconocía el conflicto armado (guerra interna) según lo estipulado en el Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 y se permitía la discriminación entre los derechos y obligaciones de los contendientes. A partir de allí los derechos humanos, según lo entendía la CIDH eran sólo para una parte, la que inició y mantuvo la agresión terrorista, en el marco de la guerra revolucionaria.

La declaración del Dr Vargas Carreño, se ajustaba a la normativa que rige la Comisión de DDHH de la OEA, por lo que nuestro interrogante es preguntarnos : ¿ los asesores del Ministerio de RREE no sabían que ésto era así? Y si lo sabían ¿ porqué las víctimas de los terroristas se presentaron inicialmente a hacer las denuncias que fueron rechazadas? Políticamente, ¿ fue un error haber invitado a la CIDH o fue una imposición del gobierno de EEUU?....

Recordemos que la “Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, aprobada, adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General Nro 217 del 10 de diciembre de 1948, en su artículo 3ro expresa “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad…..” y que el último artículo, el Nro 30 dice: “Nada de esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que le confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamadas por esta Declaración.”

El día 15 de septiembre, concluyeron con las denuncias y el 16 y 17 visitaron la cárcel de Caseros y por 2da vez la Unidad Penitenciaria Nro 9 de La Plata. El 20 la Comisión finalizó su labor, despidiéndose del Presidente y entregando un “informe preliminar de carácter particular y confidencial”.

Recién en abril de 1980 se daría a conocer el documento final confeccionado por la Comisión, al cual nos referiremos más adelante.

Expulsión del país del periodista Jacobo Timerman.

El 26 de septiembre de 1979 se dio a conocer el fallo que dictó la Suprema Corte de Justicia que hizo lugar al Habeas Corpus presentado por Jacobo Timerman detenido desde el 10 de diciembre de 1977 por resolución Nro 6 de la Junta Militar ( Acta Institucional, por la que las personas incluidas en ella no tenán el libre uso ni disponibilidad de los bienes hasta que la “Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial” hubiera resuelto sobre el origen legítimo de éstos).

La Junta Militar, en razón del mencionado fallo resolvió por decreto, poner en libertad, expulsar del país y quitarle la ciudadanía argentina al ex director del diario La Opinión, Jacobo Timerman.

B071- Influencia de teorías eclesiásticas

Boletín de fecha 12 de septiembre de 2006

Tercera Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) en Puebla ( 13 Feb 79)

La situación planteada por la aparición de las denominadas “teologías de la liberación”, producto de la estrategia marxista de infiltración y utilización de la Iglesia Católica, para el logro de los objetivos revolucionarios, tuvo un hito fundamental en la realización de la Tercera Conferencia Episcopal Latinoamericana en Puebla (Méjico). (1)

La mayoría de los especialistas (tanto “liberacionistas” como sus críticos), coinciden respecto al origen de las Teologías Latinoamericanas de la Liberación (TLL), situándolo después de la Segunda Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín, en 1968. En efecto, desde Medellín se fueron diferenciando cada vez con mayor nitidez distintas posiciones, las que han sido clasificadas en tres grandes corrientes: la “pastoral-episcopal”, la “moderada-marxista” y la “rígida-marxista”.

La corriente “pastoral-episcopal” tiene su origen en Medellín, siendo su principal característica el esfuerzo por centrar la pastoral en la conversión interior del hombre y como consecuencia de ello transformar las estructuras sociales (política, económica, cultural, etc.) Pone el acento deliberadamente en lo religioso, sin olvido de la dimensión política, pero sin privilegiarla de tal modo que aparezca como la preocupación fundamental.

La corriente “moderada-marxista” se caracteriza por la priorización de “lo socio-político”, por lo que se coloca como fundamento de sus análisis y reflexiones a la denominada “teoría de la dependencia estructural”. Esta corriente no deja de lado lo religioso, pero su actitud conduce a relegarlo en un segundo lugar. Así, lo “socio-político” absorbe y diluye a “lo religioso”. De este modo, con la preeminencia de lo “socio-político”, desplaza su centro de atención hacia lo “político-conflictual”, pasando por la lectura propia del análisis marxista con sus imperativos.

Si bien no acepta la ideología marxista en su contenido ateo, al que juzga “separable “ de su aporte científico, la utilización del análisis marxista de la sociedad latinoamericana lleva paulatina e inexorablemente al conflicto y la revolución violenta.

La aplicación práctica de estos postulados en América Latina permitió la aparición de una serie de movimientos de sacerdotes, religiosos y laicos que llevaron a la praxis pastoral, como único instrumento válido, la liberación de la dependencia en el plano temporal. Así se constituyen los Sacerdotes para América Latina (SAL), en Colombia; el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM), en nuestro país (Ver Boletín Nro 8); Cristianos por el Socialismo, en Chile, Organización Nacional Independiente de Sacerdotes (ONIS), en Perú; Movimiento de Reflexión Sacerdotal (MRS), en Ecuador; Sacerdotes para el Pueblo, en Méjico, etc.

En suma, esta corriente considera factible disociar el análisis marxista (como “instrumento científico”) de la ideología marxista, lo que lo lleva a ser adoptado por algunos católicos. Paulatinamente, sus expresiones pastorales (sermones, obras y escritos) van adoptando un tono agresivo y dialéctico.

La corriente “rígida-marxista” otorga validez absoluta al concepto de “lucha de clases”, como único medio viable para el logro de la “liberación” en América Latina. Para esta tendencia, la liberación “temporal” es la auténtica liberación, por ende, la evangelización debe adquirir una dimensión global, y como ellos sostienen, que “lo político” es la dimensión global del hombre, es la liberación política la que incluye y supera la dimensión religiosa.

Sus cultores procurarán la “reinterpretación del cristianismo desde el materialismo dialéctico”. Así, Gustavo Gutiérrez, Hugo Assmann, Rubén Alvez, Segundo Galilea, Juan Luis Segundo, entre otros, van a “invertir” el concepto de teología.
La convergencia con las tendencias revolucionarias latinoamericanas orientadas por el marxismo internacional, con apoyo decisivo de Cuba (y, por ende, de la ex URSS) a estas “teologías de la liberación radicalizadas”, sembró nefastos frutos a lo largo y ancho de latinoamérica.

Cuba primero y después Nicaragua, alentaron la posibilidad de la “liberación” buscada por esta corriente. Fidel Castro tuvo encuentros con los cristianos revolucionarios en Chile, en tiempos del gobierno de Salvador Allende. Fue durante ese gobierno cuando tuvo lugar el Primer Congreso Latinoamericano con participación de los principales líderes de las Teologías Latinoamericanas de la Liberación. Los sacerdotes Cardenal y D’Escoto, enrolados en la tendencia más radicalizada, lograron puestos claves en el gobierno marxista-leninista de Nicaragua.

La reacción vaticana

La “liberación” fue el tema aglutinante de los miembros, asesores y expertos del CELAM en lo que va de Medellín (1968) hasta Puebla (1979). Cuando el Papa Juan Pablo II llegó a Puebla, condicionó con toda precisión y con la firmeza de su autoridad, las corrientes que pugnaban por la hegemonía en dicha Conferencia.

El discurso inaugural del Papa marcó un hito fundamental. Los principios en él enunciados pasaron a integrar el Documento Final, en especial la segunda parte, donde prevalecieron claramente la Cristología, la Eclesiología y la Antropología católicas.

Se ha afirmado que Juan Pablo II y el Documento Final de Puebla, han sepultado doctrinalmente a las TLL defendidas y divulgadas por la corriente marxista, en su vertientes moderada y rígida, al hacer prevalecer el Sumo Pontífice el acento en “lo religioso”. Juan Pablo II rechazó (y el Documento Final de Puebla lo recoge) rotundamente las “relecturas” en clave marxista de la realidad latinoamericana; afirmando que “la liberación significa transformación interior del hombre como consecuencia de la verdad”.

Rechaza la sustitución de los principios evangélicos y teológicos ( Ortodoxia) por los del materialismo dialéctico y condena la ideologización de la persona de Jesucristo, que pretenden convertirlo en un político, un líder, en “el revolucionario de Nazaret”. Recuerda la doctrina tradicional de la Iglesia sobre la propiedad privada; condena al “marxismo clásico que sustituye la visión individualista del hombre por una visión colectivista, casi mesiánica del mismo” y condena, en fin, a las ideologías marxista y liberal capitalista.

En suma, el Papa Juan Pablo II y el Documento de Final de Puebla respaldó y ratificó a la corriente “pastoral-episcopal”, al colocar como epicentro de las reflexiones y de la verdadera liberación “lo religioso”. Las corrientes filo marxistas fueron desplazadas.

No obstante, en la aplicación concreta del Documento de Puebla, se manifestó una resistencia al Magisterio Pontificio, más o menos velada. Tan fue así, que a pesar de las admoniciones de la Santa Sede y otras que se sumaron de varios episcopados latinoamericanos, las tesis básicas de la “Teología de la Liberación” se mantuvieron y siguieron difundiéndose con distintos matices.

Por ello, en 1984, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (presidida por el cardenal Ratzinger, (2) hoy Papa Benedicto XVI) publicó la Instrucción “Libertatis nuntius” (Sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación), formulando claramente la incompatibilidad de esa desviaciones con la doctrina tradicional y el Magisterio Auténtico Eclesiástico.

La Instrucción señala el objetivo buscado: “atraer la atención de los pastores, de los teólogos y de todos los fieles, sobre las desviaciones y los riesgos de desviación, ruinosos para la fe y para la vida cristiana, que implican ciertas formas de teología de la liberación que recurren, de modo insuficientemente crítico, a conceptos tomados de diversas corrientes del pensamiento marxista”, con la consiguiente “subversión del sentido de verdad y violencia”, enfatizando que “la lucha de clases como camino hacia la sociedad sin clases es un mito que impide las reformas y agrava la miseria y las injusticias” y “que quienes se han dejado fascinar por este mito deberían reflexionar sobre las amargas experiencias históricas a las cuales han conducido”.

Finalmente, llama a los pastores a “vigilar la calidad y el contenido de la catequesis y de la formación que siempre debe presentar la integridad del mensaje de la salvación y los imperativos de la verdadera liberación humana en el marco de este mensaje integral”.

(1) No debe olvidarse que la teología es la ciencia del estudio de Dios y, como tal, es comprensiva de varias subdivisiones . En nuestro caso, interesa destacar el abuso y la deformación que el “liberacionismo” realiza en todos los campos, en especial el de la Teología Moral ( mediante la utilización del análisis marxista en la aplicación, interpretación y aplicación de la Doctruina Social de la Iglesia), la Teología Dogmática ( mediante la reinterpretación marxista de los dogmas) e inclusive de la Liturgia (buscando convertirla en mera praxis revolucionaria).
(2) No debe soslayarse el hecho que el actual pontífice acompañó durante más de 24 años al Papa Juan Pablo II, conduciendo la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el órgano más importante del Vaticano, y que en múltiples ocasiones, siendo el Prefecto de dicha Congregación, condenó claramente a las teologías de la liberación radicalizadas, a las que consideró claramente “totalitarias”.

domingo, 4 de enero de 2009

B070- Montoneros en el exterior II

Boletín de fecha 4 de septiembre de 2006

Segunda parte: La “Contraofensiva Estratégica” o “Popular.

Finalizada la “Ofensiva Táctica del Mundial” que ya relatamos (ver Bol. 69), Montoneros acometió sin transición la preparación de los trabajos previos a la “Contraofensiva Popular”.

La deserción del numeroso contingente encabezado por Galimberti y Gelman que narramos en el boletín anterior, si bien mermó sensiblemente los medios humanos de Montoneros, no impidió que la Conducción Nacional continuara firme en su decisión de ejecutarla. Consecuente con el plan previsto de atentados contra personalidades del área de Economía del gobierno, se llevaron a cabo tres operaciones resonantes en zonas neurálgicas de Buenos Aires:

1ro. Voladura del chalet del Secretario de Coordinación y Programación Económica del ministro Martínez de Hoz, en Olivos. Ametrallaron a la guardia de la Policía Federal asesinando a los agentes Hugo Cardassi y Julio Moreno y dejaron activada una carga explosiva para demoler la casa. Pero no se quedaron a corroborar si habían alcanzado su objetivo. En camillas pero ilesos, Guillermo Walter Klein, su esposa y cuatro hijos pequeños fueron sacados de entre los escombros a las 10.30 horas del 27 de septiembre de 1979. El conductor de este atentado fue el “oficial mayor” de Montoneros Raúl Clemente Yaguer, cuyo grupo TEI resultó desbaratado días después en un enfrentamiento.

2do. El 7 de noviembre de 1979 se perpetró el segundo atentado, esta vez contra el Secretario de Hacienda, Juan Alemann. En la intersección de las calles Zabala y Vuelta de Obligado, de Capital Federal, el auto que lo conducía tuvo que detenerse de golpe ante la frenada brusca de un taxi que lo precedía, cuyo conductor maniobró de ese modo al distinguir delante un tirador provisto de una ametralladora con trípode en posición de abrir fuego. Esa reacción salvó su vida. Los montoneros, en número de quince, dispararon dos cohetes RPG7 de los cuales sólo uno impactó en la nariz del vehículo oficial y más de cien disparos de FAL que acribillaron el auto del funcionario. Alemann resultó ileso al haberse tirado al piso en forma instantánea.
El chofer del rodado resultó con heridas menores, igual que el agente custodia. El comunicado reivindicando el atentado fue firmado por Yaguer.

3ro. El 13 de noviembre de 1979, cerca de las 10 y 30 horas, el empresario Francisco Soldatti, de 71 años de edad, transitaba en automóvil conducido por su chofer y custodia, cabo de la Policía Federal Ricardo Durán, cuando en la intersección de Arenales con la avenida 9de Julio fue embestido por una camioneta que lo obligó a detenerse. De inmediato bajaron de ella varias personas de ambos sexos y dispararon con un lanzagranadas contra el vehículo que, tras la explosión, se incendió provocando la muerte por abrasamiento a los dos ocupantes. La súbita aparición de un agente policial en un auto civil, y a los pocos instantes un patrullero, complicaron la retirada de los terroristas, que debieron huir en vehículos “expropiados” luego de sufrir tres bajas. Dos por el enfrentamiento a tiros y la tercera como consecuencia del intento de una de las terroristas de colocar una bomba “cazabobos” bajo la camioneta que abandonaban, la que explotó en forma prematura, destrozándola.

El señor Soldatti era un empresario de vasta trayectoria (Droguería Suizo-Argentina, Galileo Química, Lepetit, Nestlé, Astra, Italo de Electricidad) ex miembro del Consejo Empresario Argentino. Uno de sus hijos se desempeñaba como director del Banco Central al momento del atentado.

Comentarios y juicios sobre la “Contraofensiva Estratégica”

Según las fuentes consultadas, las bajas sufridas por la organización Montoneros como consecuencia del lanzamiento de la “contraofensiva estratégica” oscilaron entre 200 y 600 miembros.

En tal sentido, el ex oficial montonero Ernesto Jauretche expresa en su libro “Violencia y política en los 70” lo siguiente: “Como resultado de la contraofensiva caen: un miembro de la Conducción Nacional, Mendizábal; seis consejeros superiores del MPM: Croato, Pìccoli, Maria Antonia Berger, Adriana Lesgart, Guillermo Amarilla y José Dámaso López; miembros de las ramas políticas (Jorge Gullo y Julio Suárez, entre ellos), la rama juvenil (que resultó diezmada) e integrantes del Ejercito Montonero como Daniel Tolchinski y su esposa Ana Weisen. En total se estimaron en un momento (documento de Madrid) más de 200 muertos y desaparecidos.( el resaltado es nuestro).

Por su parte otro ex montonero, Juan Gasparini, relata en su libro ya citado (“Montoneros, final de cuentas”) la siguiente anécdota reveladora de la falta de realidad con que evaluaba sus actos la CN: “Leonardo Franco, un abogado argentino hoy funcionario del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que se encontraba circunstancialmente de misión en Managua en esos días del triunfo sandinista, contó que Fernando Vaca Narvaja, en uniforme verde oliva recién salido de la tintorería, describía a voz en cuello el punto final de la contraofensiva en la Argentina con el aterrizaje de un charter en Buenos Aires que transportaría al “comandante Firmenich” transfigurado en un nuevo Perón y esperado por las enfervorizadas masas en los baldíos de Ezeiza. El devaneo era ya inenarrable” (pág.188)

Y complementa su juicio crítico sobre esta acción de manera demoledora: “A despecho de las advertencias de Mao Tse-tung, a quien en los papeles indicaban como guía, los Montoneros pasaron impaciente y rápidamente a la contraofensiva. Abrieron fuego graneado, reaparecieron en los titulares, pero les abatieron unos seiscientos cuadros, el último aliento que les quedaba como fuerza organizada. Se golpearon la cabeza contra el muro de la derrota rápida…Perdieron una primera guerra contra Perón en 1973-74 y una segunda contra las fuerzas armadas en 1976-77. La tercera, la “contraofensiva” de 1979-80, fue la vencida.” (págs.182-196). (el resaltado es nuestro)

Desde el año 2005, a raíz de la anulación de las leyes de “Punto Final” y “Obediencia Debida” que motivó nuestro Boletín Especial Nro1 (“Peligroso fallo de la Corte”), los militares que participaron en la detección y aniquilamiento de los terroristas integrantes de la “contraofensiva”, cuyo objetivo era continuar la guerra contra el Estado y sus instituciones, han sido detenidos y sometidos a proceso por una justicia que no les reconoce los beneficios de amnistía ni indultos que, contrariamente, amparan a todos los terroristas.

Nueva fractura de Montoneros en el exterior.

En diciembre de 1979, después del fracaso de la “contraofensiva estratégica”, se produjo la llamada “rebelión de los tenientes” que generó la segunda escisión en la organización terrorista Montoneros.

Un grupo encabezado por el hoy diputado nacional Miguel Bonasso (NG “Cogote”) al que acompañaban Ernesto Jauretche, Jaime Dri , Olimpia Díaz de Dri, Sylvia Bermann, René Chávez, Pablo Ramos, Daniel Vaca Narvaja, Susana Sanz de Llorente, Julio Rodríguez Anido, Pedro Orgambide, Gerardo Bavio y Eduardo Astiz, elevó a la CN un documento interno criticando las prácticas elitistas y militaristas de la cúpula que comprometían el futuro de la organización. Los tenientes hicieron hincapié en el infortunio de la primera tanda de la “contraofensiva estratégica”(a la que habían apoyado firmemente) con el fin de bloquear a la segunda -prevista para 1980- y corregir la política de la organización.

La presentación cumplió todos los requisitos reglamentarios y firmó con la CN un documento de no agresión mutua, permitiendo esta última que el “M 17” ( Montoneros 17 de Octubre), tal la denominación que adoptaban se quedara con cierto dinero que manejaba Pablo Ramos.

En abril de 1979 se materializó la fractura. El grupo inicial, incrementado con varios dirigentes que se plegaron al planteo, convocó a conferencia de prensa en México DF para informar que, por diferencias insalvables con la CN, se separaban con el objeto de constituir la agrupación “Montoneros 17 de Octubre”, entidad que tuvo escasa actividad y efímera existencia.
Esta apertura de un grupo dirigente de Montoneros derivó principalmente de manifiestas incompatibilidades personales con las cabezas de la organización, sin embargo los renunciantes mantenían una concepción ideológica (socialismo) y metodológica (lucha armada) que en nada se apartaba de los fines primigenios de la organización subversiva terrorista.

En cuanto a la segunda tanda de la “contraofensiva”, dejamos nuevamente a Gasparini expresar su opinión sobre los efectos alcanzados: “Como se ve, Lucio (1) manifestaba sus dudas al terminar la primera oleada del sangriento retorno de 1979. Seguramente no pudo realizar la discusión que deseaba- o su opinión no fue tenida en cuenta- puesto que la segunda se realizó en 1980, calcada de la anterior y hasta completar el 90% de las bajas que Montoneros reconocería más tarde al hablar de un accionar que, sin embargo, siguieron afirmando como correcto”.(idem, Pag. 191).

(1) Lucio: anónimo “teniente primero montonero” y miembro de las TEI que en su informe al “comandante” Perdía confesaba que en la primera oleada “se habían salvado de pura suerte” y que era necesario “discutir juntos para llegar a una correcta síntesis del problema”.

B069- Montoneros en el exterior I.

Boletín de fecha 29 de agosto de 2006

Primera parte: huída de la Conducción Nacional.

En agosto de 1976 la Columna Norte de Montoneros estaba a punto de ser aniquilada y carecía de recursos para resistir. Rodolfo Galimberti, para ese entonces Secretario Militar de esa Columna, era sin duda un personaje carismático que ejercía su liderazgo personal dentro de la organización subversiva terrorista. En tal sentido capitalizaba y representaba el malestar y cuestionamientos de sus cuadros subordinados contra los miembros de la Conducción Nacional (CN), a los que acusaban de concepciones alejadas de la realidad y de falta de apoyo logístico y financiero a sus militantes (casas, armas, dinero, documentos) ante la persecución de que eran objeto. Poco antes, la misma Conducción Nacional había expresado en forma categórica que “debían buscar apoyo en el seno del pueblo, ya que era el pueblo quien debía sostener a la organización y no al revés”(Larraquy y Caballero: “Galimberti, de Perón a Susana…”pag. 276).

Sintiéndose apresado en un doble cerco: la represión legal por un lado y la CN que los privaba de recursos por otro, el grupo de Galimberti confabulaba buscando salidas para el dilema que enfrentaba… “ que iban desde formalizar una renuncia documentada a la OPM y replegarse dentro o fuera del país, hasta dar un golpe interno para asumir la conducción de Montoneros, golpe que incluía el asesinato de Firmenich y restantes componentes de la CN” (ídem, pag.281).

En septiembre de ese año la CN decidió aplazar sin fecha el Congreso Montonero convocado para ratificar o no la legitimidad de sus cargos, con clara intención de neutralizar los reclamos de Galimberti y las deliberaciones internas existentes. A fines de octubre Montoneros sufrió la detención de un centenar de militantes en sólo dos días. Ante la contundencia de ese golpe la Conducción optó por una “retirada estratégica” para preservar la cúpula de la organización. El primero en escapar fue Firmenich (noviembre de 1976) y desde ese momento un nutrido contingente de la organización partió hacia Brasil, como primera escala de la fuga..

La Campaña de Ofensiva Táctica del Mundial de fútbol.

Después de haber reunido un “Plenario de la cúpula de montoneros” en la ciudad de Roma para hacer el lanzamiento del Movimiento Peronista Montonero (MPM) el 20 de abril de 1977,( ver Boletín Nro 59) la CN se trasladó a México DF junto a una abigarrada colonia montonera ( donde aún se encuentran muchos de los “desaparecidos” denunciados en nuestro país) y emitió directivas para la reorganización de sus cuadros en el exterior y el adiestramiento militar de sus miembros, el que se llevó a cabo en el mismo Distrito Federal, en varios países europeos y en el Líbano. En ese mismo mes, Firmenich, fue entrevistado por el escritor y periodista Gabriel García Márquez, entrevista que fue muy difundida ( Ver Boletín Nro 59).

Para mayo de 1978 el Consejo Superior del MPM ya estaba en plena campaña internacional de denuncias contra el gobierno militar argentino y apuntaba su propaganda sobre el numeroso contingente de periodistas que cubrirían el Campeonato Mundial de Fútbol en nuestro país. Simultáneamente Horacio Mendizábal, jefe del Ejército Montonero de reciente regreso al país, ponía en ejecución la “Campaña de Ofensiva Táctica”, destinada a demostrar la vigencia de Montoneros mediante la concreción de operaciones armadas urbanas.

Entre los días 9 y 25 de junio ejecutaron quince de estas operaciones- casi una diaria – empleando en casi en todas ellas las bazukas rusas RPG7 de consabida espectacularidad.
Así atacaron, entre otros objetivos, la Casa Rosada, el edificio Libertador, la Escuela de Guerra Naval, la Escuela Superior de Guerra, el palco del Monumento a la Bandera (Rosario), la Escuela de Oficiales de la Policía Federal, el Batallón de Inteligencia del Ejército, la comisaría 44 y los domicilios particulares del Secretario de Hacienda, Juan Alemann, del coronel Pandolfi y del general Bignone.

Sobre el resultado y efectos de esta campaña el montonero Juan Gasparini expuso su opinión en el libro de su autoría “Montoneros: Final de Cuentas” que reza así: …”Desinsertos, la relación de fuerzas ya les era abismalmente desfavorable y los grupos desperdigados de militantes resultaban insignificantes. Los “fierros”, al menos, los situaron en los títulos de los medios de comunicación. En apariencia existían. Orlado de cinismo, Firmenich decía que le había ganado el Mundial a Videla y que la dictadura no podía prolongarse más allá de 1980…” (París, 17 de julio 1978, entrevista con Le Nouvel Observateur).

La retirada al exterior de los componentes de la Conducción Nacional, en plena guerra contra el Estado y sus instituciones, causó desconcierto y desconfianza en las huestes montoneras. Más aún al saberse que gran parte de los millones de dólares obtenidos por el secuestro de los hermanos Born se hallaba a buen recaudo en Cuba (Operación “Lima” realizada por Horacio Verbitsky - Ver Boletín Nro 26), mientras los combatientes locales padecían falta de medios imprescindibles como consecuencia de la mística y alienada concepción revolucionaria de sus dirigentes. Estos factores de descontento y resentimiento abonaron las fracturas de la organización política- militar terrorista que sucedieron posteriormente.

Reunión en Cuba y nueva campaña militar.

En octubre de 1978 Montoneros convocó a una reunión amplia en La Habana. Entre sus conclusiones más relevantes se consideró que ya estaban dadas las condiciones para regresar a la Argentina y dar el combate con las armas para “terminar de derrotar a la dictadura”. Esta definición se basaba en varios análisis formulados por miembros de la organización que carecían de objetividad y según los cuales el gobierno de facto estaba en plena crisis como producto del rechazo social y cuestionamiento sindical a su política económica, existiendo la posibilidad de enfrentamientos de sectores sociales con el gobierno.

Pensaban que la organización debía colocarse a la vanguardia de este descontento mediante operaciones militares sobre figuras clave del poder económico. Para ello recorrieron las colonias de montoneros en México y Europa e hicieron contacto con sus residentes en Argentina, con el objeto de reclutar personal idóneo para la acción que pensaban desplegar en el país, a la que pomposamente bautizaron “Campaña de Contraofensiva Estratégica Comandante Carlos Hobert” y también “Contraofensiva Popular”

La convocatoria que se hacía a los montoneros era de carácter voluntario para los grados de Oficial e inferiores, pero obligatoria para las jerarquías superiores seleccionadas por la CN. Los militantes que decidían incorporarse a la campaña fueron organizados en tres componentes diferenciados según la finalidad buscada, a saber:

1) Tropas Especiales de Infantería (TEI), entrenadas en el Líbano, armadas con gran despliegue de medios y preparadas para cometer asesinatos de personalidades especialmente seleccionadas.
2) Tropas Especiales de Agitación (TEA), instruidas en España, destinadas a operar en zonas de alta densidad demográfica, en particular fabril, con intención de explotar situaciones sociales conflictivas.
3) Elementos del Movimiento Peronista Montonero (MPM), orientados a conformar un frente cívico de oposición al gobierno de facto, mediante contactos con dirigentes políticos y sindicales y con familiares de detenidos y desaparecidos y otras organizaciones de DDHH.

La primera fractura.

En enero de 1979, durante otro Plenario, esta vez convocado en el norte de Italia, se aprobó oficialmente el lanzamiento de la contraofensiva. Aunque varios concurrentes disentían con la estrategia decidida por la Conducción, no lo hicieron público por temor a las represalias que podrían sufrir. Entre ellos Galimberti, seleccionado para esa misión, que hacía tiempo venía trabajando sobre sus subordinados, sobre numerosos descontentos y sobre los integrantes de la contraofensiva para disuadirlos de regresar al país, en la convicción de que serían localizados y eliminados.

Al mes siguiente Galimberti se separó de la organización sin aviso previo, robándose armas y dinero de la organización. El 22 de febrero difundió un documento firmado por él y Juan Gelman (1) fundamentando su ruptura en la concepción elitista y militarista de la CN, así como el error de la contraofensiva armada, por considerarla improcedente para la etapa de lucha revolucionaria que se vivía.

Simultáneamente los firmantes anunciaron la constitución de la Mesa Promotora del “Peronismo Montonero Auténtico”, nombre que adoptó el numeroso contingente que a partir de ese momento se escindió de la rama original y que conformaban, entre otros: Julieta Bullrich ( mujer de Galimberti) y Patricia Bullrich, Pablo Fernández Long, Arnaldo Lizaso, Silvia Di Fio, Alfredo E. Posadas, Victoria Vaccaro, Marcos Lole, Claudia Peiro, Claudia Geneud, Alberto Gualdoni, Augusto Pérez Lindo, Héctor Mauriño, Carolina Serrano, Raúl Magario, Andrés Imperioso y Carlos Moreno.

El Consejo Superior del MPM realizó un “juicio revolucionario” a Galimberti y Gelman por “deserción y deslealtad” que concluyó con el dictado de la consecuente pena máxima (muerte) para ambos ex dirigentes. Esta condena extrema nunca llegó a ejecutarse.

( 1 ) Juan Gelman: periodista y escritor de gran actividad en medios gráficos de la época (revista “ Panorama” y el diario montonero “ Noticias”, entre varios). Integró la organización Montoneros con el grado de “oficial”( Ver formación y práctica militar en el Boletín Nro 35) .Formó parte del Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero como Secretario de Prensa y Difusión. Acompañò a Mendizábal en la “ofensiva táctica del mundial” realizando interferencias televisivas con propaganda subversiva y una conferencia de prensa en la que denunciaba la represión oficial sobre su organización.(terrorista)

Por su prestigio como poeta pudo establecer importantes vínculos con dirigentes del socialismo europeo (Willy Brandt, Alemania; Olaf Palme, Suecia; Francois Mitterrand y Lionel Jospin, Francia) que apoyaron la campaña de denuncias lanzada por la organización revolucionaria terrorista. Fue beneficiado por los indultos del presidente Menem.

Ha realizado insistentes trámites ante las más altas autoridades de Uruguay para obtener datos sobre su hijo y nuera , cuadros combatientes de Montoneros y desaparecidos en aquel país.

En el año 2005 recibió el premio “Doña Sofía, reina de España, a la poesía iberoamericana” y fue ovacionado por la concurrencia cuando se hizo mención a “su constante lucha por los derechos humanos”(sic).

B068- Ejército Montonero. Uniformes

Boletín de fecha 23 de agosto de 2006

Uniformes e insignias del Ejército Montonero.

En el año 1978 la “Comandancia del Ejército Montonero” publicó una resolución sobre “Implantación y utilización de uniforme e insignias del Ejercito Montonero y de las milicias montoneras”. En los considerandos de dicha resolución -número 001/78- se expresaba entre otras cosas: “…Que las tareas de preparación de la contraofensiva consisten, para el Partido Montonero y el Ejercito Montonero, en la consolidación ideológica, política, militar y organizativa con el fin interno de clarificar el objetivo, ratificar la confianza en el triunfo y fortalecer aún más el espíritu del cuerpo; y el fin externo de brindar a las masas una corporización mayor de las fuerzas políticas y militares que conducen sus luchas.”…

“Que al logro de estos objetivos también contribuyen en un modo importante algunos elementos formales, siendo el principal de ellos el uso del uniforme que distinga a nuestras fuerzas y exprese formalmente el aspecto militar de esta guerra integral de liberación que estamos librando…”
“…Que todos los miembros del Partido Montonero son a la vez, mientras permanezca esta situación de guerra, integrantes del Ejercito Montonero u Oficiales de las Milicias/ Montoneras.” (E. Anguita y M.Caparros, “La Voluntad”, Tomo III, Pág. 366, Bs. As, 1998) (lo resaltado es nuestro)

En el Anexo III de la Resolución N° 08/78 sobre las normas de utilización del uniforme establecía:
“…2) Es obligatorio el uso de uniforme en el transcurso de toda reunión o ceremonia del Partido o Ejercito. 3) Es igualmente obligatoria su utilización para la ejecución de las operaciones militares del Ejército. Los jefes operativos están facultados para efectuar todas las modificaciones necesarias para el camuflaje que de seguridad a la operación, manteniendo siempre la utilización de los colores reglamentarios (aunque por ejemplo, la camisa no tenga charretera) y utilizando las insignias de combate. En casos extremos, el jefe operativo esta facultado a prescindir totalmente del uso del uniforme para la ejecución de una operación. Esto quedará bajo su responsabilidad y deberá fundamentarlo a su superior…” (Pág. 368-obra citada)

A pesar de la existencia de una orden que como vemos obligaba a los Montoneros a efectuar sus operaciones de uniforme; en numerosos casos como los relatados en estos boletines atacaban vestidos de civil (como partisanos) para sorprender a sus victimas , confundirse con la población, y escapar fácilmente. Este doble Standard fue una constante en aquella época

La finalidad de estos asesinatos era claramente aterrorizar a la población : “TERRORISMO SELECTIVO” y así, por el temor, lograr aislar a las Fuerzas Armadas de las masas populares y de sus dirigentes, objetivo que nunca pudieron lograr . Hoy, utilizando otros procedimientos -juicios y propaganda- los enemigos de antaño, persisten en el intento.

Asesinato del Dr. Miguel Tobías Padilla

El día 14 de abril de 1978 a las 10hs. el Dr. Padilla, circulaba en la zona de San Isidro y dos escasas cuadras de su domicilio particular, en la calle Muratore 651, fue interceptado por otro automóvil del cual bajaron rápidamente dos individuos, el chofer intento escapar de la encerrona dando marcha atrás al automóvil, no obstante uno de los terroristas rompiendo la ventanilla del vehículo le apoyo un arma de puño en la cabeza ordenándole que no se moviera. A continuación se escucharon 4 disparos y los guerrilleros urbanos escaparon en su auto, el chofer totalmente en estado de pánico no pudo continuar conduciendo por lo que un vecino intentó llevar a la víctima a un sanatorio cercano adonde llegó muerto.

El doctor Miguel Tobías Padilla había nacido el 19 de enero de 1940, era casado y padre de dos hijos. Tenía los títulos de procurador, escribano y abogado, integró el equipo de la ley de reforma del contrato de trabajo, del Código de Trabajo, régimen de trabajo rural y reglamentación del derecho de huelga. Ejerció la docencia universitaria como profesor en la materia Derecho de Trabajo, publicó numerosos estudios en la revista de legislación del trabajo y también sobre derecho fiscal y derecho aduanero.
La organización subversiva terrorista Montoneros, en su órgano de difusión y propaganda, la revista Evita Montonera N° 21 de abril/mayo de 1978, se adjudicó el asesinato.

El Dr. Mariano Grondona y la “guerra Revolucionaria” en nuestro país.

El Dr. Grondona en la Revista Visión- publicación Latinoamericana- de la cual fue su director entre 1978 y 1995, escribió en el año 1978:

“…Si la lucha por el poder mundial ha escogido a la Argentina como escenario privilegiado ya no es posible pensar en el tercermundismo como una actitud contemplativa, especulativa que lleva a mantenerse al margen de la lucha entre colosos y extraerle ventajas para el interés nacional…”

Con motivo de la vista a la Argentina de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se expresó en el diario el Cronista Comercial del 12 de septiembre de 1979 :

“…Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la C.I.D.H. Esto es lo malo, que están precisamente porque somos derechos y humanos…” (Recordamos que en Cuba estas comisiones no podían entran en aquellos años y actualmente tienen muy serias restricciones)

En la revista Carta Política, cuyo propietario fue Piñeiro Pacheco, en su N° 76 del mes de abril del año 1980, decía Grondona:

“…El mecanismo de agitación y propaganda del comunismo Soviético vía Cuba, estuvo detrás de la insurrección terrorista en la Argentina…”

Este abogado, profesor universitario, columnista del diario la Nación, conductor de televisión y prolifero escritor de varios libros, es duramente atacado por la izquierda en general y cierto periodismo en particular, por sus ideas en defensa de la libertad y sus posiciones políticas a veces cambiantes. Sin embargo, como se observa en las precedentes transcripciones, ha mantenido una coherencia intelectual acerca de que el terrorismo que se desató en nuestro país fue parte de la lucha por el poder mundial y que la agresión venía de la URSS ejecutada vía Cuba.
Su postura ha sido siempre crítica sobre ambos contendientes de la guerra interna y su posición sobre la afectación de los DDHH, equilibrada, actitud no común en el periodismo en general.

Emisiones eléctrónicas de Montoneros

1.-En el país. RL TV ( Radio liberación TV )

Desde junio de 1979, se produjeron en las zonas de Capital Federal y el Gran Buenos Aires alrededor de 50 acciones de interceptación a las emisiones de canales de televisión, las que consistían en afectar el sistema de audio en un área de 10 a 15 manzanas aproximadamente por espacio de 5 a 10 minutos transmitiendo una proclama contra el gobierno y a favor de sus objetivos.

El procedimiento se realizaba mediante un pequeño aparato portátil que se montaba en un vehículo que trasmitía mientras se desplazaba para no ser detectado por los medios de contrainteligencia electrónicos.

Al margen de su escasa repercusión , este procedimiento no pudo tener más desarrollo técnico debido a que fueron detectados y neutralizados los pequeños talleres en que se hacían los aparatos.

2.- En el exterior. Radioemisora instalada en Costa Rica.

Desde el 24 de junio de 1979, comenzó a trasmitir en onda corta ( 31 metros) una potente radioemisora instalada en Costa Rica por Montoneros denominada “ radio TIRLR” mediante un programa titulado “ Radio noticias del continente” que llegaba a nuestro país entre las 22 y 24 horas y al resto de América, de acuerdo a las variaciones horarias.

En el mencionado programa estaba dedicado a incidir en la opinión pública mediante contenidos de elevada “Acción Psicológica” ( Ver Boletín Nro 62) . Se seleccionaban noticias de nuestro país recibidas de distintas agencias internacionales , las que eran modificadas o arregladas para desprestigiar el gobierno argentino. También publicaban noticias de inexistentes agencias en nuestro país u otros, en las que desenfadada y maliciosamente se afectaban a las instituciones argentinas.

Como propaganda a favor y contra las fuerzas legales se referían permanente afectación de los DDHH de los terroristas ( “víctimas inocentes”) y difundían entrevistas de los fugados del país que residían en el exterior para continuar desde allí “su guerra revolucionaria”.

Ideológicamente, su programación, estaba dedicada a exaltar a los “movimientos de liberación nacional” y a propagar su estrategia de uso de los derechos humanos como único recurso para revertir el fracaso en la utilización de la vía armada y lograr así la condena internacional del gobierno de facto.

BOLETINES PARA COLECCIONAR

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente , destinado principalmente a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron .
Su exposición no busca polemizar ni agraviar , sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.