martes, 30 de diciembre de 2008

B057- Opiniones de grupos de ciudadanos en 1977



Boletín de fecha 16 de mayo de 2006

Solicitada de la Asociación de Bancos Argentinos. ADEBA.

Fue publicada en el diario “El Cronista Comercial” el 24 de Marzo de 1977 con el título. “Un año después”

“Frente a la magnitud del daño que se había inferido a las instituciones, a la economía y, mas grave aún, a las conciencias, pues se había llegado a confundir y corromper ideológicamente a parte de nuestra juventud, la ruta emprendida ha de ser necesariamente larga y difícil. Sobre la marcha, surgen obstáculos impredecibles o atrasos inesperados.

En el área económica, en la cual se desarrolla nuestra actividad profesional, nos encontramos:

1) Al borde del estado de cesación de pagos internacionales
2) La Inflación había alcanzado el nivel previo a la inminente destrucción de nuestro sistema monetario y financiero
3) La vida económica se desenvolvía bajo el signo del desabastecimiento y el mercado negro

Aquella situación aparece hoy totalmente superada en cada uno de esos sectores críticos.

Por parte, deben destacarse las relaciones del gobierno en el campo de los cambios estructurales. Nos incumben especialmente algunos que, a nuestro juicio, van construyendo el marco jurídico que hará posible e impulsará una gran transformación de nuestro sistema financiero que podrá así contribuir decididamente al futuro progreso económico. Tal carácter tiene, por ejemplo, la ley de descentralización de los depósitos y la ley de entidades financieras.

Los logros alcanzados, mirados desde la óptica de nuestras expectativas, pueden ofrecer blanco para las objeciones. Ello es inevitable. Pero esas relaciones aparecen como formidables si las contemplamos con referencia a la desintegración social a la que nos veíamos enfrentados. Sería injusto el no valorar lo hechos. Más aún, sería suicida el perder los esfuerzos realizados, desaprovechar los sacrificios hechos.

El país ha elegido su destino. No es tiempo de desalientos, ni de egoísmos ni, menos aún, de comportamientos antisociales; sino de persistir con energía, conducta y fortaleza en el camino tomado. La tarea es de todos, pero una responsabilidad muy especial le cabe a los empresarios. Tenemos conciencia cabal de ello y los bancos agrupados en ADEBA nos comprometemos a no soslayar esa responsabilidad.

El país se encuentra desde el 24 de marzo de 1976, solo frente a la dura y cruda realidad. A partir de ese hecho aspiramos a construir, solidariamente, una sociedad más digna, más dinámica, capaz de una conducta socialmente constructiva y con mayor energía histórica.”

Artículo de La Nación de fecha 4 de junio de 1977.

Un grupo de ciudadanos pertenecientes al Partido Radical ( suspendido como tal. Ver Boletín Nro 45 ) efectuó una declaración referida a la situación nacional.



En ella, decían: “ No aspiramos ni queremos el sometimiento del gobierno militar, porque no especulamos con ninguna crisis y mucho menos con nuestra actual decadencia. Sólo una sociedad plural podrá engendrar la estabilidad democrática”
… “Nuestro pensamiento político ha condenado con inocultable lealtad íntima, todos los hechos que angustian a la República. Dijimos nuestra palabra ante todas las muertes. Afirmamos reiteradamente que la violencia no era el camino de la recuperación solidaria, ni de nuestra paz interior, ni del bienestar general. La cuestión no es que mate la represión o la guerrilla. La cuestión es que no mueran más los argentinos. Se trata de no matar.”
… “Se vigorizará el necesario proceso de reorganización nacional y se logrará el mejoramiento de nuestra imagen en lo interno y en el exterior, si se centraliza la acción represiva impidiendo la acción de grupos al margen de las instituciones correspondientes.”
… “Y nosotros queremos junto a todos el triunfo de la paz. Las Fuerzas Armadas deberán evitar que la antisubversión pueda transformarse en la anticonstitución. Ese será un gran destino histórico, además servirá a la paz que merece nuestro pueblo.”
… “Las Fuerzas Armadas han expresado que la meta del actual proceso es el restablecimiento de la democracia. Ello necesita del funcionamiento de los partidos políticos, la restitución de todas las libertades y la reinstalación soberana de las organizaciones sociales intervenidas. No eludimos ningún juicio público, pues no existe grupo o sector que pueda sostener genuinamente que la crisis no lo ha tocado, que los errores no lo han rozado y que la responsabilidad solidaria frente a nuestra inestabilidad no le puede ser demandada.”… ( lo resaltado es nuestro)

El documento, trata otros temas que no son pertinentes al objeto de este boletín limitado en espacio.
Firman el documento: Ricardo Balbín, Carlos Contín, Francisco Rabanal, Luis León, Víctor Martínez, Horacio García, Alfredo Mosso, Raúl Galván, Arturo H. Illia, Carlos H. Perette, Raúl R. Alfonsín, Arturo Oñativia, César García Puente, Ricardo Barrios Arrechea, Ricardo Colombo, Facundo Suárez, Benjamín Zavalía, Fernando de la Rúa, Anselmo Marini, Antonio Trócoli, Leopoldo Suárez, Juan Trilla, Juan Carlos Pugliese, Eduardo Angeloz, Carlos Janik y otros.

Comentario: Teniendo en cuenta la fecha del documento y lo que acontecía en el país, el contenido, que reconoce la necesidad del Proceso de Reorganización Nacional por la situación imperante, en lo relativo a la guerra contra la subversión terrorista hace una referencia “light”- para no comprometerse – cuando sus referentes, y vaya si los había en ese listado, sabían que esa lucha se hacía institucionalmente y por órdenes que descendían desde los comandos superiores. Así querían eludir por escrito su responsabilidad sobre la lucha fratricida que se venía desarrollando , pero recalcando la promesa del gobierno de facto.

Celebración del “día del periodista”.

El periodista Bernardo Neustad, en su revista “EXTRA” de julio de 1977, festejando los 13 años de su aparición decía:

“El 7 de junio fue el día del periodista. Por supuesto, no es novedad. Novedad fue la manera en que se celebró en un país bajo régimen militar. Fue pleno de atenciones a todos los hombres de prensa en sus más distintas dimensiones. El cocktail con el brigadier Agosti; la doble reunión del presidente Videla en la Casa de Gobierno y en el Comando General del Ejército; el gesto del almirante Emilio Massera que habiendo estado en Ecuador por esos días, al volver, el 23 de junio, reunió a los hombres que hacen opinión pública. Se llegó a tal extremo que un grupo de analistas definió el día del Periodista como el “día del casi primer Poder”. Porque antes era el cuarto.... Pero ahora que sirve de enlace entre la sociedad y el Gobierno aumentó su importancia y también su vitalidad.”

“ Hoy la gran novedad es que Perón, después de 30 años de vedettismo total –en el poder o en el exilio- ya no está. Se había transformado un poco en dueño del no casamiento. El radicalismo no es ya un acero inflexible; nadie dice que se doble, pero tampoco aman tanto la ruptura: si convivieron con María Estela Martínez de Perón, en un intento de salvar la democracia formal, ¿por qué no comprender el esfuerzo actual de las Fuerzas Armadas en su búsqueda de una democracia entera, integrada, profunda, con autoridad adentro? Aseguro que comprenden. (...) Libertad, paz, orden, honestidad y continuidad –que alguien termine alguna vez lo que empieza- son los sueños de cualquier argentino en cualquier esquina del país.”

“Aquí es cuando asoma Jorge Rafael Videla y su planteo del diálogo, la consulta, el libreto, la comunicación. Diálogo no es llamar a Balbín, Frondizi, Robledo, Luder, Manrique o González Bergez a la Casa de Gobierno y preguntarles qué piensan. Tampoco pedirles que indiquen como debe ser la Argentina que vendrá. Menos convocar excluyentemente a los políticos por más respetables que sean. Y según no pocos militares, los políticos debieron ser los últimos en la consulta. Diálogo no es rifar el país en una urna próxima. Esto no lo quiere nadie serio; ni el más apasionado electoralista. ( lo resaltado es nuestro)

FIN DE BOLETÌN Nro 57.-

B056- Montoneros y el suicidio con cianuro


Boletín de fecha 09 de mayo de 2006

Introducción.

Las organizaciones revolucionarias terroristas eran estructuras clandestinas que dependían de su capacidad de mimetización dentro de la población para poder sobrevivir y multiplicarse con el fin de ir desarrollando sus estructuras y acrecentando su personal y recursos.

Esa clandestinidad, las “obligaba” a adoptar una estructura celular que sólo permitía el contacto y conocimiento de actividades de un muy pequeño número de militantes ( normalmente 2 a 4 ) que, conectados en cadena, podían configurar estructuras mayores aptas para distintas misiones. Esta orgánica constituía en esta etapa de la guerra revolucionaria, su principal factor de fortaleza,.

Su supervivencia dependía de las medidas de seguridad adoptadas para no ser detectados, identificados y localizados. Por ello, esas medidas eran respetadas y ejecutadas cuidadosamente ya que de ellas dependía que no fueran apresados o muertos , según las circunstancias, y lo que era peor para la organización revolucionaria, que el prisionero aportara información sobre los demás miembros y actividades que iban a permitir la neutralización de las acciones previstas y de toda la estructura conectada.

Era norma que todo militante en la clandestinidad ( con nombre “de guerra”, documentos falsos y una historia ficticia personal y familiar ) tenía que conocer lo menos posible de los demás integrantes clandestinos y de sus actividades y a su vez negar datos sobre su vida real, como una forma mayor de seguridad para él y el conjunto de la organización.

No obstante esta práctica, esa estructura celular tenía un “talón de Aquiles” que era la necesidad de comunicarse personalmente con su superior, sus compañeros o sus subalternos. La forma habitual era por medio de citas ( encuentros ) a veces previstos con varios días o semanas de anticipación y en algunos casos, sin conocer físicamente al “otro”. De allí que utilizaran códigos ( telefónicos, visuales, etc) y fueran entrenados especialmente en la forma de llegar al domicilio, de encontrarse en un lugar público o para abordar un vehículo “trucho” dejado en la calle.

El peligro de la cita era que “el otro” hubiera sido apresado y estuviera colaborando con las fuerzas enemigas facilitando su captura. Por eso, como una medida precautoria de aviso sobre “una anormalidad”, los horarios tenían una tolerancia acordada que permitía apreciar que el “no llegado” o “no regresado” podía haber sido apresado, por lo que el resto debía entrar en “emergencia” ( escapar llevando documentación, armas, dinero, etc).

En síntesis, el tiempo , tanto para unos ( los terroristas) como para los otros ( militares) era un factor de alto valor. Los primeros lo necesitaban para que se alerten sus compañeros y escapen y los segundos, para obtener información y actuar rápidamente para evitar un gran riesgo ( por ejemplo un atentado inmediato) o poder apresar otros terroristas subversivos antes que desaparezcan .

¡ La rapidez en obtener la información siempre fue, en este tipo de guerra, la llave para resolver el problema táctico!

Apresamiento de Roberto Quieto como disparador del suicidio de los Montoneros.

A fines de 1975, por una imprudencia cometida al no respetar las medidas de seguridad, fue apresado el segundo en jerarquía de Montoneros, que tenía el “grado militar de oficial superior”,el abogado Roberto Quieto, que formaba parte de la Conducción Nacional (CN) y que había sido cabeza de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que se habían fusionado con la primigenia Montoneros el 17 de octubre de 1973. Quieto, fundador de las FAR, era hombre de ideología marxista leninista como todos los integrantes de su organización. “Un revolucionario” con mucho prestigio entre los más jóvenes que lo veían como un modelo a seguir.

A partir de ese apresamiento, se multiplicaron las caídas de miembros de jerarquía en las citas nacionales, los allanamientos de depósitos de armas y equipos, de imprentas y de fábricas de armamento, que conocía el mencionado terrorista. Ante la evidencia de sus delaciones, la CN, de inmediato tomó medidas para evitar mas bajas de personal y pérdida de armas y equipos, pero el gran daño moral y material estaba hecho. Se le hizo un juicio sumario y la condena por “traición”, fue la pena de muerte, que no se pudo llevar a cabo porque nunca volvió a aparecer. Algunas versiones lo daban fuera del país con identidad cambiada, como parte de una negociación.

A principios de 1976, analizadas las circunstancias y sus consecuencias - por iniciativa del terrorista Nelson Latorre “NG Pelado Diego”- la CN decidió elaborar una pastilla de cianuro que debían portar los miembros de mas alto rango a efectos de, antes de caer en manos del enemigo, suicidarse para no delatar a nadie como lo había hecho Quieto. ( Es necesario dejar constancia que el destino le jugó una mala pasada al mencionado Latorre, ya que un tiempo después, su pareja, Inés Goldemberg “NG Yuyito” , se suicidaría ingiriendo la pastilla con veneno al ser descubierta en un control de frontera ).

Campaña de Acción Psicológica para generalizar el suicidio y no ser apresado.

Sin embargo, esta medida no fue suficiente porque se produjo una gran caída de niveles intermedios quienes con sus delaciones, al ser apresados, afectaron cada vez más a la organización. Por ello , se decidió extender a todos los niveles de combatientes- todos los oficiales y milicianos - ( Ver Boletín Nro 35) la obligatoriedad del uso de la pastilla de cianuro ( eran distribuidas por el servicio de “Sanidad” de las “Columnas” en las distintas zonas) para evitar las colaboraciones y delaciones que se venían produciendo cuando eran apresados con vida, especialmente cuando en los centros de detención encontraban otros miembros de la organización – incluso jefes - que creían muertos o desaparecidos, colaborando con quien consideraban “el enemigo”.

A mitad de ese mismo año -1976- comprobaron que ante su captura inminente casi nadie se suicidaba porque privaba el instinto de conservación por sobre las directivas de los más altos niveles de conducción. Esta comprobación acerca de su incumplimiento, hicieron que la CN organizara una campaña secreta de acción psicológica con el fin de convencerlos, vía reuniones de adoctrinamiento y boletines internos de que era mucho mejor suicidarse que soportar los “las horripilantes torturas ” que los iban a convertir en traidores sin ningún beneficio, porque al final los iban a matar igual.
De esa manera sembraron el pánico entre quienes, ante la posibilidad cierta de ser apresados, se suicidaban, para no sufrir los supuestos “horribles e inimaginables tormentos” durante los interrogatorios.

La realidad fue que aquellos que no lo hicieron (o fueron rescatados de la muerte), en su mayoría colaboraron voluntariamente con las fuerzas que los tenían prisioneros traicionando a sus compañeros.

A partir de 1983, cumpliendo un plan de ofensiva jurídica contra las FFAA preparado por los abogados de las organizaciones de los “derechos humanos”, varios de ellos (liberados por las FFAA) deambularon por los tribunales y medios de comunicación social haciendo acusaciones, muchas de ellas probadamente falsas, y descripciones exageradas de sus sufrimientos para justificar sus traiciones, que le servían además, para lavar su conciencia.

La pastilla o cápsula de cianuro y su utilización.

Las “pastillas de cianuro” fueron inicialmente sólidas o en polvo (cápsulas plásticas), su efecto no era instantáneo y la distribución no alcanzó a cubrir toda la organización, por lo que algunos niveles menores debieron confeccionarla de manera artesanal y sin prueba de su efectividad. Luego de las primeras experiencias, las fuerzas de seguridad y militares adquirieron destreza para neutralizar los efectos del cianuro y salvar la vida del suicida.

Entonces, Montoneros, reemplazó la pastilla de cianuro sólido por un tubo de vidrio con cianuro líquido, que en los casos de riesgo llevaban en la boca. El vidrio -al ser mordido- producía heridas que posibilitaban una absorción más rápida del cianuro líquido y con ello un efecto más rápido con menor la posibilidad de neutralizarlo.

El suicidio por envenenamiento para evitar los interrogatorios y negar información fue un método usado orgánicamente sólo por Montoneros.

Al término de esta etapa de la guerra, entre 1976/79 los subversivos muertos por “empastillamiento” fueron centenares. A pesar de ello, la organización no logró el objetivo buscado de evitar la neutralización de su estructura orgánica y su CN tuvo que fugar del país para evitar su captura o muerte.

Testimonios vinculados con el tema

1.-Del Libro “Ese Infierno” - Editorial Sudamericana
Conversación con mujeres sobrevivientes de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada): Miriam Lewin (periodista), Nilda Actis (muralista),Elisa Tokar (psicóloga social), Liliana Gardella (antropóloga), Cristina Aldini (maestra) y Adriana Marcus (Médica), todas miembros de Montoneros.

Miriam: “todos pagamos un precio por sobrevivir, pero no todos los precios fueron iguales”……
Adriana: “lo pagaron los que abandonaron la militancia, los que se fueron, los que se quedaron, todos tuvieron que negociar o poner algo en juego para sobrevivir”…… Pero fallaba,( la pastilla ) más en el caso de los militantes de base que la fabricaban artesanalmente, obviamente, sin posibilidad de verificar su funcionamiento.”
Miriam: “Yo la había hecho con un rouge de cotillón y con varias vueltas de cinta aisladora negra para que no le diera la luz. Pero hasta que mordí eso ya me la habían sacado……

2.-Del Juicio a las Juntas - 1986
Miriam Lewin: (respondiendo al Juez Arslanián): “En ese momento, yo tomé una determinación que fue muy seria, ahora con el tiempo, recapacito, pero en ese momento, por la desesperación, por las noticias que yo tenía de terribles torturas como.....no se, puedo nombrar una: ratas en la vagina, ese tipo de cosas.....por la desesperación y el terror, yo había confeccionado junto con una amiga, actualmente desaparecida, una cápsula que contenía cianuro, para quitarme la vida..........bueno, en ese momento me llevo la cápsula a la boca, pero esa gente consigue arrebatármela estrangulándome y metiéndome los dedos en la boca.”
……“No, en la Escuela de Mecánica no fui sometida a ninguna tortura física.”

Graciela B Daleo: declaró que “fue una de las víctimas de los años de plomo.” Dijo que al ser detenida le quitaron 3 pastillas de cianuro, una de la boca, otra del bolsillo y una tercera oculta en el corpiño……

Algunos nombres de suicidas .

El único miembro de la CN que se suicidó ingiriendo la pastilla fue el “oficial Superior” Julio Roqué NG “Lino” en marzo de 1977 después de un enfrentamiento a tiros y antes que lo apresaran, estando herido.
Liliana Inés Goldemberg, NG“Pastito”explicado al comienzo.(Revista “Vencer”Nro 5 de1980)
Eduardo Escabosa. Se suicidó junto con la anterior.
Francisco “Paco” Urondo, Poeta y escritor, se suicidó en Mendoza el 15 de junio de 1976, antes de ser apresado por una patrulla militar.(libro “Confesiones de un Montonero” Pág 42 y 161 )
Carlos Valladares NG “Oveja”. El 1de octubre de 1976 fue sorprendido en el Aeropuerto de Carrasco, Uruguay, y se tomó la pastilla de cianuro.( libro “La Voluntad” tomo III , Pág 176/7)

Consideraciones finales.

Esta metodología del suicidio por una causa política, constituyó un cambio en la cultura judeo-cristiana sobre el valor de la vida que tenía el argentino, ya que el militante combatiente se mataba para salvar una estructura de revolucionarios que empleaban el terrorismo como método.

Hoy, un paso más adelante y en la misma dirección, el terrorismo entrena y motiva suicidas, sin importar sexo ni edad, para cumplir su finalidad política.

FIN DEL BOLETÍN Nro 56.

lunes, 22 de diciembre de 2008

B055- Niños asesinados. Atentado Min Def.


Boletín de fecha 03 de mayo de 2006

Asesinato de Guillermo Alberto Capogrossi.

El día 25 de octubre de 1976, en el barrio San Vicente de la ciudad de Córdoba, efectivos policiales reconocieron en la calle al terrorista subversivo perteneciente a Montoneros, Héctor Adrián Rojas (a) “Luis” e intentaron detenerlo. Éste extrajo un arma automática abriendo fuego e intentó arrojar una granada , fabricada en los talleres de la organización, pero fue muerto por las fuerzas legales que reprimieron su ataque. El abatido hirió al cabo de policía Miguel Collazo y le causó la muerte al pequeño de seis años : Guillermo Alberto Capogrossi, que salía de una escuela con otros niños.

Promulgación de una Ley creando Consejos de Guerra Especiales.

El día 9 de noviembre de 1976 se promulgó la Ley 21.461 que creaba Consejos de Guerra Especiales para el juzgamiento de delitos subversivos, a efectos de salvar el vacío legal dejado por la derogación de la legislación antiterrorista y la disolución de la Cámara Federal en lo Penal, por parte del gobierno del Dr Cámpora que liberó, además a todos los terroristas detenidos ( Ver Boletines Nro15 y Nro19).

Un policía y un niño asesinados y dos personas heridas.

El día 6 de diciembre, a las 12 horas, el cabo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Herculano Ojeda, se encontraba prestando servicios en la sucursal de un Banco , en la localidad de Monte Chingolo, cuando desde un coche en el que se desplazaban dos terroristas ( uno era una mujer joven), le dispararon con una pistola ametralladora abatiéndolo. De inmediato la mujer bajó del vehículo, roció al muerto con nafta y luego de prenderle fuego se dieron a la fuga.

Como consecuencia de los disparos, también falleció el niño de tres años Juan Eduardo Barrios y fueron heridos Ramón Echeverría y Carlos Ravazzani ( el primero de los nombrados, de gravedad).

Atentado en la Subsecretaría de planeamiento del Ministerio de Defensa

Este atentado se realizó el 15 de Diciembre de 1976 a las 19:15 horas en el microcine de la Subsecretaría de Planeamiento del Ministerio de Defensa, ubicado en el tercer piso del edificio que ocupaba en calle Bartolomé Mitre al 1462, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires.
En esa oportunidad se realizaba allí una reunión de trabajo y en momentos de producirse la explosión estaba colmada su capacidad; los participantes eran funcionarios militares, diplomáticos y civiles, entre los que había hombres y mujeres.

Fue ejecutado por la organización terrorista Montoneros utilizando un artefacto explosivo de alto poder del tipo de “bomba vietnamita”.(Este tipo de artefacto contiene -además del explosivo- perdigones y trozos de metal que al producirse la explosión se transforman en proyectiles y aumentan en forma considerable el número y gravedad de las víctimas).

El artefacto explosivo fue colocado por un miembro de Montoneros -el sociólogo José Luis de Dios- empleado como asesor de esa Subsecretaría y con más de 10 años de antigüedad en el cargo.

El procedimiento fue dejar en el centro del salón su maletín con la bomba activada y retirarse del lugar para “concurrir al baño”, dándose a la fuga en forma inmediata.
Como consecuencia del atentado murieron 14 personas y resultaron heridas de distinta gravedad 30 de los presentes. Además, recibieron heridas otras personas que transitaban próximo al lugar .

Los muertos por la explosión fueron: el coronel Andrés Fernández Cendoya, el coronel Alberto E. Mutto y el mayor Leonidas Ziehl (del Ejército); el vicecomodoro ( R ) Reinaldo Gouarderes y el mayor Alberto Luchessi (de la Fuerza Aérea);,el capitán de corbeta ( R ) Julio Esquivel y el capitán de corbeta ( R ) Oscar Poggi (de la Armada);, la Sra. Januaría M. de Amorío Cardozo y los señores Augusto Páez Torres, César E. Alvoni, Luis A Macagno, Osvaldo M. Tavares , Enrique Peme y Augusto Rubén Torres.

El lugar quedó totalmente destruido y la onda explosiva causó daños en locales vecinos, en el piso inferior y en edificios linderos.

La publicación clandestina de Montoneros “Evita Montonera Nro 15 de febrero de 1977 en su página 27 decía que el atentado lo había cometido el Pelotón de Combate “Norma Arrostito” del ejército montonero, argumentando con falsedades el objetivo elegido, ya que allí no se efectuaba ningún tipo de planificación relacionada con la guerra contra el terrorismo subversivo.

En realidad, el atentado se efectuó en ese lugar, por trabajar allí un miembro de la organización y tener éste la posibilidad de ejecutarlo sin mayores complicaciones y sin importarle la vida de sus compañeros de trabajo con los que había compartido 10 años de su vida. ( los terroristas llaman a esta actitud aleve “Moral revolucionaria”) y no, por las causas expresadas por la organización, que eran falsas.

Juan Luis de Dios, en septiembre de 1977, mientras se desempeñaba como Secretario de Prensa y Propaganda de la Columna 19 (Norte) fue abatido en un enfrentamiento.

FIN DEL BOLETÍN Nro 55

B054- "La noche de los Lápices"


Boletín de fecha 25 de abril de 2006

Forma de transformar en víctimas inocentes a militantes terroristas.

El nombre encomillado se refiere a un episodio muy difundido por los medios de comunicación social a causa de un libro y una película de títulos idénticos referidos a un episodio de la guerra contra la subversión terrorista, donde se deformó totalmente el rol de quienes formaban parte de la organización Montoneros ( con práctica política y militar) presentándolos como jóvenes inocentes que bregaban por un boleto estudiantil.

De una entrevista de la escritora Viviana Gorbato relatada en su libro “ Montoneros. Soldados de Menen. ¿soldados de Duhalde?” , en su página 96 y siguientes, efectuada al “ex oficial del Ejército Montonero” (Ver Boletín Nro 35): Jorge “Chiqui” Falcone, hermano de la principal protagonista del episodio y dirigente de la UES en la ciudad de La Plata, María Claudia Falcone, hemos extraído algunos párrafos que permiten ubicar los hechos en su real dimensión y no como parte de la propaganda de un sector ideologizado, como lo fueron el libro y la película realizada sobre el tema.

“Mi hermana no era una chica ingenua que peleaba por el boleto estudiantil. Ella era toda una militante convencida -afirma con orgullo Jorge Chiqui Falcone- manifestando su oposición absoluta a la versión Light de los jóvenes ingenuos”

“Mi madre fue delegada juvenil de la rama femenina peronista a los 19 años en la Regional LaPlata…Mi padre estuvo preso y fue condenado a fusilamiento por la Revolución Libertadora cuando se alzó con el general Juan José Valle y el teniente coronel Cogorno el 10 de junio de 1956. Êl tenía la misión de tomar a mano armada la legislatura de La Plata con otros grupos civiles”…

..”Nadie nos usó ni nadie nos pagó. No fuimos perejiles como dice la película de Héctor Olivera que yo mismo asesoré hasta donde pude. Nadie nos escribió los libretos. Fuimos a la conquista de la vida o la muerte”.. “ En el departamento donde cayó mi hermana se guardaba todo el arsenal de la UES de la Plata”

…”Cuando se dio la película, fui llevado en andas junto con Pablo Díaz, el único sobreviviente, hasta el Obelisco. Allí dije que mi hermana estaba en la clandestinidad con un documento trucho y que respondía a una organización nacional revolucionaria. Eso puso nervioso a todos. No querían escuchar mas esas cosas. Mi hermana no era una Caperucita Roja a la que se tragó el lobo, aunque tampoco tengo la intención de convertirla en una guerrillera heroica. Era una militante convencida..Era miliciana ( Ver Boletín Nro 35)”. La gente que tenía conducción en el colegio secundario no se chupaba el dedo. Tenía práctica política y militar”

… “Cuando sucede lo de María Claudia, en la transición 75-76 yo formaba orgánicamente en Montoneros en el área de Prensa…Estás hablando con el último Secretario Nacional de Prensa de la organización que en su vida pública se llamó Peronismo Revolucionario, en la última etapa.”

Jorge Falcone, de profesión publicista, estaba casado con Susana Estela Carlotto, hija de la presidenta de las “Abuelas de Plaza de Mayo” ( cuestionada como presunta abuela en razón que su hija apresada y fallecida, no podía tener familia y nunca se probó lo contrario), buscado por las FFAA logró salir del país en 1976 y según sus declaraciones volvió en la llamada “Contraofensiva” de Montoneros del 79/80.En la entrevista reivindicó todos los actos de la organización terrorista, aún los mas violentos.

(1) Pablo Nicolás Díaz: Militó en el “Frente estudiantil” de la “Juventud Guevarista”, rama que englobaba a activistas del PRT-ERP inscriptos en institutos educacionales, de donde se reclutaron renovadas camadas de terroristas. Fue por su actuación en esta agrupación subversiva que Díaz resultó detenido entre 1976 y 1980. Vale mencionar que Díaz contaba a esa altura con 20 años de edad… bastante grande para ser un estudiante secundario.
Afiliado al MTP (Movimiento Todos por la Patria)- prolongación del ERP de los 70- el que al mando de Enrique Gorriarán Merlo (indultado por el Presidente Duhalde) atacó en 1989 ,pleno gobierno constitucional de Alfonsín, al cuartel del Regimiento 3 de La Tablada, matando a 10 miembros del Ejército Argentino.

En realidad el verdadero protagonista y sobreviviente, no fue Díaz. El diario Página 12 publicó en su edición del 16 de septiembre de 1998 un reportaje a Emilce Moler, entonces de 39 años, detenida en La Plata el 17 de septiembre de 1976 por militar en la organización montoneros a través de la UES. En la nota expresaba que ella y Gustavo Calloti (radicado en Francia), conjuntamente con otra mujer con domicilio en La Plata, son hasta ese momento,(1998) los sobrevivientes de lo que la propaganda “de los derechos humanos” dio en llamar “La Noche de los Lápices”

(Pablo Díaz, sobre cuyos dichos están basados el libro y la película como parte de una acción de acción sicológica por los DDHH , siempre sostuvo que él era el único sobreviviente del grupo…).

Atentado contra el Tte Grl Videla en la Escuela de Comunicaciones del Ejército

El 2 de Octubre de 1976 se celebró el Día del Arma de Comunicaciones y por tal motivo se realizó un acto en la mencionada Escuela, asentada en Campo de Mayo, a la cual concurrió el Presidente de la Nación, Tte Gral Videla, importantes autoridades civiles, eclesiásticas -entre las que se encontraba el Provicario Castrense Monseñor Bonamín- altos Jefes de las Fuerzas Armadas e invitados especiales que incluían señoras y niños.

La primera parte del acto consistió en una formación militar presidida por el Presidente desde un palco construido a tal efecto, en el que también se encontraban las autoridades citadas, refiriéndose a la fecha el Presidente de la Comisión del arma de Comunicaciones.
La segunda parte era una exposición de material electrónico y equipos de comunicaciones del Ejército, que estaba preparada en otro lugar de la Escuela.

En conocimiento del acto, la organización terrorista Montoneros había preparado la ejecución de un atentado con explosivos con la intención de matar al general Videla y altas autoridades presentes sin importar “el daño colateral” en vidas de niños y mujeres que ello produciría..
Mediante la acción de uno o más soldados conscriptos pertenecientes a la organización citada, la noche anterior colocaron cargas explosivas dentro de los caños de la estructura del palco, las que serían detonados a una hora prefijada mediante un mecanismo de relojería.

Por errores en el cálculo del tiempo o por fallas en el mecanismo, la detonación del artefacto explosivo se produjo minutos después que los ocupantes del palco se habían desplazado hacia el lugar de la exposición de los materiales. La sorpresa que causó la explosión y la voladura de los materiales de madera y hierro que componían la estructura, fue seguida por la indignación de todos los presentes en el acto que observaron la barbarie preparada, que por suerte fracasó.

Atentado en el microcine del Círculo Militar.

Catorce días después, el 16 de Octubre de 1976, poco antes de las 24 horas (minutos antes del 17 de Octubre, fecha emblemática del peronismo), cuando se exhibía una película en el microcine de la sede central del Círculo Militar (Av Santa Fe 750 – Capital Federal), la organización terrorista Montoneros hizo estallar una bomba de alto poder explosivo, causando más de 100 heridos, cincuenta de los cuales fueron llevados a hospitales y otros centros de atención médica. ( Vehículos de la Policía Federal, Bomberos y numerosas ambulancias trasladaron los heridos a los hospitales Militar, Naval, Aeronáutico, Fernández, Rawson, Santa Lucíla, Ferroviario, al Centro Gallego y al Sanatorio Municipal ).

La impericia del terrorista, pariente de un alto jefe militar, quien para que el artefacto no fuera descubierto, lo había colocado detrás del telón debajo de una pila de colchonetas de gimnasia, hizo que no se produjeran muertos y solamente heridos, algunos de ellos, graves.

El hecho fue un atentado de terrorismo indiscriminado, ya que no constituía un blanco militar teniendo en cuenta que las víctimas fueron personas de edad, retirados y esposas, junto a jóvenes socios civiles, además de amigos y familiares de socios. Todos resultaron con heridas de diversa gravedad como consecuencia de la explosión y su onda expansiva que arrojó trozos de mampostería, sillas, partes de puertas y ventanas , algunas arrancadas de cuajo.

El lugar del atentado (microcine) no era un local permanente, sino que se armaba los días de función en el gimnasio del mencionado club social, para lo cual, detrás del lugar en que se desplegaba el telón para la proyección del film, se guardaban los elementos y se apilaban las colchonetas del mismo. Como se expresó el artefacto fue colocado debajo de estas últimas lo que amortiguó los efectos de la explosión y canalizó gran parte de su poder destructivo hacia el piso de cemento armado , abriendo en la losa un boquete de un metro de diámetro.

La revista Evita Montonera de febrero de 1977 señaló: “El día 16 de Octubre a la noche, un pelotón de la sección informaciones del Ejército Montonero colocó un poderoso artefacto explosivo detrás de la pantalla del microcine del Círculo Militar, causando heridas a 60 personas”.

El mismo día a las 23 horas, se produjeron actos intimidatorios en 6 cines céntricos: Gran Rex, Ocean, Atlas, Ambassador, Normandie y Electric. Se hallaron paquetes sospechosos bajo las butacas, por lo que fueron desalojados, revisados por la Brigada de Explosivos y luego de la revisión, reanudaron la función. Recordemos que en la época, era común este tipo de hechos, a veces con explosivos reales.

En documentación de Montoneros secuestrada con posterioridad, se detallaban las escuchas efectuadas sobre las comunicaciones de la Policía desde 5 minutos antes y hasta 1 hora después del hecho; concluyendo como experiencia… que ante un atentado de esa naturaleza, los móviles policiales se concentraban en el lugar y disminuían la protección en otras zonas.....

FIN DEL BOLETÍN Nro 54.

Ver Mas
B54-“La noche de los Lápices”
nuestra historia
25/04/2006

B053- Importante bajas montoneras


Boletín de fecha 18 de abril de 2006

En un enfrentamiento armado mueren los integrantes de la Secretaría Política.

En septiembre de 1.976, según expresa el capitán (R ) Héctor Vergez en su libro“ Yo fui Vargas. El antiterrorismo por dentro”, una militante montonera detenida en Córdoba y enviada a Buenos Aires al Batallón de Inteligencia 601 donde él estaba destinado, suministró información sobre una casa de la calle Corro 105, en el barrio de Floresta de Capital Federal, donde se reunían importantes miembros de la organización subversiva terrorista Montoneros, agregando que ella poseía el teléfono del inmueble..

Efectuadas las investigaciones correspondientes para ratificar lo informado, se llegó al conocimiento de una reunión que se efectuaría el 28 de septiembre a la que concurrirían miembros de la Secretaría Política de la organización mencionada, entre ellos su responsable, el “oficial Superior” Alberto Molina Benuzzi, sobrino del Dr Alberto Molinas,( fiscal durante la Revolución Libertadora ) quien tenía 11 hijos , entre ellos cinco pertenecientes a Montoneros que fueron muertos por las fuerzas legales. Uno está desaparecido.( 1 )

Rodeada la manzana por tropas del Ejército, por teléfono se les intimó rendición recomendándoles que pusieran los niños – por lo menos se observó uno- en las habitaciones del fondo. Transcurrido el plazo otorgado se inició el enfrentamiento por el fuego que duró casi dos horas, hasta que disminuida la resistencia irrumpió el personal militar encontrando cinco personas muertas: Guillermo Amarilla, ex jefe de la “Regional Tucumán de Montoneros”, Ismael Salame, jefe del ”Departamento Territorial-estudiantil de la Secretaría Política”, José Carlos Coronel, jefe de la “Secretaría Sindical” , Molina Benuzzi, “Secretario Político” y María Victoria Walsh, responsable de “Prensa Sindical”, éstos dos últimos se habían suicidado momentos antes de que entrara el personal que debía destruir la última resistencia.

Allí se encontraron armas e importante documentación que luego sirvió para operar contra la “Columna Oeste” de Montoneros con gran efectividad. Un interrogante nunca satisfecho, según el autor, fue la ausencia en el lugar del 2do en el aparato de inteligencia de esa organización, Horacio Verbitsky, quién debía haber estado para exponer los lineamientos de inteligencia para ejecutar una operación destinada a asesinar al periodista Bernardo Neustad, acusado de colaborar con la “dictadura militar”.

El libro “La Voluntad” escrito en tres tomos por los ex terroristas Eduardo Anguita ( PRT-ERP) y Martín Caparrós (Montoneros) ratifica las acciones y muertos aquí expresados, dejando constancia que la hija de la Walsh, Victoria María Costa, de un poco mas de un año fue rescatada con vida y devuelta dos días después a su abuelo el padre del subversivo Emiliano Costa que se encontraba detenido, pareja de la muerta M.V. Walsh.

Antecedentes personales.

María Victoria Walsh, alias “Hilda” había ingresado a la organización a los 22 años , influida por su padre quien era jefe de la estructura de inteligencia de Montoneros. En el momento de su muerte había cumplido 26 años. Tenía la jerarquía de “Oficial 2do”y era hermana de Patricia, hoy legisladora del Partido Izquierda Unida en el Congreso Nacional.

Rodolfo Jorge Walsh, alias “Dr Neurus” o “ Esteban”era un conocido periodista y escritor que se inició de joven en un movimiento nacionalista donde militaba junto a Masetti ( Ver Boletín Nro 5), quien lo invitó en 1959 a Cuba.
Allí , junto con éste fundó la agencia de noticias “Prensa Latina” como parte de la estructura de inteligencia cubana, girando ideológicamente al marxismo leninismo y convirtiéndose en un agente especialista en inteligencia, al servicio de Cuba y Fidel Castro en la agresión a las naciones centro y sudamericanas,. Se le atribuye que fue quien descriptó los mensajes de los anticastristas que permitieron conocer con anticipación el desembarco en playa Girón. Volvió al país en 1961. Viajando a ese país en varias oportunidades junto a Francisco “Paco” Urondo alias “Jordán”.

Había nacido en Choele Choel, provincia de Río Negro en el año 1927 y por limitaciones económicas de sus padres fue entregado a un colegio irlandés para huérfanos y pobres, en Capilla del Señor, donde permaneció 3 años como pupilo. En 1950 se casó con Elisa Tejerina con quien tendría dos hijas .

En 1963 , con su encubrimiento como periodista, recorrió distintas zonas del NE y NO de país efectuando reconocimientos para asentamientos de la guerrilla que se avecinaba.( Ver Boletín 5 “ Ejército Guerrillero del Pueblo”) debido a los planes cubanos y del “Che Guevara” que iniciaban su aventura.

En 1968 militó en las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) , primera organización en utilizar “el peronismo” para infiltrarse en él y utilizar su potencialidad. Fue inspirador de la formación de la “CGT-A” liderada por Ongaro e intervino en la planificación de los sucesos insurreccionales denominados “el cordobazo” del 29 de Mayo de 1969. En diciembre de 1972, un grupo de las FAP en el que militaban Horacio Verbitsky, Miguel Bonasso, Carlos A. Caride, José L. Nell y R. Walsh, se escindió, con el nombre de “Peronismo de Base 17 de Octubre”, fusionándose con Montoneros el 27 de julio de 1973.

Walsh siempre formó parte de la estructura de inteligencia, dependiendo de la Secretaría Militar, siendo el responsable del “Dpto. fuerzas de seguridad y policiales” con Verbistky como jefe del sector “operaciones especiales y subsector Policía Federal” mientras que Rodolfo Galimberti, en esa época, era responsable del “Dpto. fuerzas armadas”.

Fue el planificador y ejecutor o partícipe necesario de la mayoría de los asesinatos de personalidades importantes , desde antes de ingresar a Montoneros ( caso de los gremialistas Vandor y Alonso) Ya en esta organización, intervino en el asesinato de Rucci y fue quien entregó la bomba al terrorista Salgado para que la colocara en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal el 2 de julio de 1976, donde hubo 23 muertos, y más de 60 heridos . También tuvo participación en la bomba colocada en el cine del Círculo Militar con más de 50 heridos entre el personal retirado y familiares, socios de ese club. Por su cargo y funciones, fue, además, propiciador de otra importante cantidad de atentados.

Por sus conocimientos, fue responsable de fundar el diario “Noticias” perteneciente a Montoneros, cuyo director era Miguel Bonasso, que duró poco tiempo. Dirigió distintas campañas de acción psicológica desde las publicaciones de la organización, así como de la pseudo “Agencia de Noticias Clandestinas”( ANCLA ).

El 25 de marzo de 1977, fue emboscada por una patrulla militar, mientras acudía a una reunión y se resistió a tiros siendo muerto. (En esa época en algunos círculos, se habló de una traición de Verbitsky). Tenía 50 años y la jerarquía interna de “oficial 1ro”.

Dice el nombrado Vergez que durante largo tiempo, la organización lo consideró como desaparecido y ante el temor que hubiera sido capturado y contara lo que conocía, como tantos otros altos miembros de la misma, la “Conducción Nacional” se escapó del país., reapareciendo en Roma el 20 de Abril 1977, con la presentación del Movimiento Peronista Montonero.

En diciembre de 1994, como parte de la campaña de desinformación y tergiversación de los hechos de esta guerra, la comuna de Buenos Aires, por Ordenanza Nro 2731, designó con su nombre la plazoleta sita en las calles de Chile y Perú de la Capital Federal y en marzo de 1995 se inauguró con discursos de Horacio Verbitsky; Eduardo Josami ( que había presentado el proyecto) y el historiador anarquista Osvaldo Bayer y adhesiones de Miguel Bonasso y Juan Gelman, otros compañeros de ruta del muerto. Seguidamente, por Ordenanza Nro 2732 se declaró “de interés municipal toda su obra literaria y periodística”.

En sentido contrario, la comuna, hoy “Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires”no ha realizado nunca un homenaje a alguno de los cientos de civiles y miembros de las fueras armadas, de seguridad y policiales asesinados , algunos torturados en “cárceles del pueblo”, por parte de los terroristas.

( 1 ) En el libro: “Amar al enemigo” de Javier Vigo Leguizamón , en un capítulo, el autor tiene un diálogo de 15 hojas con el Dr A. Molinas, quien cuenta sobre la decisión de cinco, de sus once hijos, de militar en Montoneros y de sus reuniones con ellos en la clandestinidad para hacerles ver que había llegado el punto de “matar o no matar”. Además relata los esfuerzos que hizo para que meditaran, porque de persistir les esperaba la muerte en cualquier momento. También expresa allí, el ex fiscal, que nunca negó la militancia de sus hijos y que “con cada hijo que me mataron no permití politizar el entierro”…… “ yo iba, me entregaban sin reparo el cadáver, lo traía callado la boca, paraba el auto en la esquina para que no se dieran cuenta acá en el barrio cuando llegaba, y después lo enterraba en el cementerio”…. “Las Madres de Plaza de Mayo varias veces vinieron acá a decirme que yo tenía que ir al frente de todas las manifestaciones porque era un caso único Les dije: No, ustedes luchen, hacen bien si están convencidas, pero a mi déjenme tranquilo, yo tengo otra actitud, no voy a politizar.”

FIN DEL BOLETIN Nro 53.-

B052- Peligrosa reunión del PRT.


Boletín de fecha 11 de abril 2006

Plenario del Comité Central del PRT en la localidad de Moreno. (Pcia Bs As)

El 28 de marzo de 1976 comenzó a funcionar, convocado por Santucho para impulsar una reorganización, con el fin de preparar al “Partido para la guerra” (SIC). En total se reunieron 49 personas en una casa quinta, 28 eran miembros del Comité Central –CC- , había invitados de la Junta Coordinadora Revolucionaria-JCR-, personal de logística , de Inteligencia, de servicios y la escuadra de defensa. Luego de sacar los datos sobre los efectivos de ese momento, el Gringo Menna, responsable de “Organización” del Partido, expresó con entusiasmo ¡ Somos 6.000 compañeros organizados!
( libro “Monte Chingolo” del ex militante- hoy Director de Orquesta , Gustavo Plis Steremberg).

El día siguiente aparecieron tres autos con personal de policía de la Provincia de Buenos Aires, al parecer avisados por algún vecino, que provocaron una rápida retirada, de acuerdo a planes previstos. Primero, con custodios armados con FAL huyeron los miembros del Buró Político: Santucho, Arteaga, Menna, Castello, Mattini( Kremer), Carrizo y Merbilhaá. Luego, los invitados de la JCR: Enriquez ( MIR chileno) y otros, después el resto del Comité Ejecutivo y los grupos A_B y C del Comité Central. Por último, los escribientes, los de logística y la escuadra de contención que estaba vestida con uniformes de combate.

La mayoría logró escapar en vehículos en distintas direcciones que luego tuvieron que abandonar al aparecer helicópteros que recorrían la zona. Otros escaparon a pie, como pudieron. Algunos responsables de la defensa escaparon antes, sin cumplir su misión. De los 49 asistentes, 37 lograron huir. Los diarios dieron como resultado 12 abatidos, pero Steremberg , en su libro, dice que 8 fueron tomados con vida. Entre los muertos estaba Susana Gaggero de Pujals ( Suplente en el CC) y el “Tte Néstor” que era Pedro Nicolás Maidana.

En el lugar se encontró gran cantidad de documentación que obligó al PRT a un costosa reorganización. Días después, en el mes de abril, en “El Combatiente”, diario oficial del Partido, Santucho lanzó la consigna “Argentinos a las armas”, mientras en Córdoba se aniquilaba la Regional cayendo muerto en un enfrentamiento su jefe Eduardo Castello y desbaratadas unas 100 células compuestas de unos trescientos militantes.

El 20 de mayo, el “Jefe del Estado Mayor del ERP” José Manuel Carrizo (“Comandante Francisco”) fue capturado junto con otros oficiales de la “Compañía Castrogiovanni” de la Regional Norte-Oeste.
( Libro “Monte Chingolo”)

Montoneros, hizo explotar una carga explosiva asesinando a 9 policías y 2 civiles.

El día 12 de septiembre de 1976, en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, aproximadamente a las 1815 horas, al pasar por una calle un ómnibus policial con efectivos que volvían de controlar un partido de fútbol, la organización terrorista Montoneros hizo detonar una poderosa carga explosiva colocada en un vehículo estacionado en las inmediaciones

La explosión fue de tal intensidad que dejó 9 policías muertos y varios otros heridos de gravedad. También murió un matrimonio que caminaba por la vereda y fue herida de consideración su hija de 15 años. Un joven y un niño que estaban a 40/50 metros, también fueron heridos. Varias viviendas de la zona fueron dañadas por los efectos de la onda explosiva.

Los fallecidos por el criminal acto fueron:

1. Oscar W. Ledesma ( Civil. Fotógrafo de 56 años), 2. Irene A. Dip ( 42 años, esposa del anterior),
3. Cabo Hugo Pellegrina, 4. Cabo Carlos González, 5. Cabo José N. Gutiérrez, 6. Cabo Juan Matías Sevich, 7. Cabo Darío Alberto Pietramin, 8. Cabo Andrés Acosta, 9. Cabo Hipólito D. Alfonso, 10.Cabo Jorge Ferris, 11.Cabo José Luis Boggino

Situación del PRT-ERP luego de la muerte de sus principales líderes.

Luego de la muerte o captura de los principales jefes del PRT-ERP en julio de 1976, (ver Boletín N° 48) por información registrada en la documentación encontrada y, posiblemente por la delación de algunos apresados , las fuerzas armadas continuaron aniquilando a otros hombres y mujeres combatientes de esa organización , desorganizando sus estructuras y reduciendo sus operaciones tácticas ofensivas, al mínimo de su capacidad..

El 14 de septiembre fue capturado quien había quedado a cargo de la organización en al Argentina, por orden de Mario R. Santucho antes de ser muerto en un enfrentamiento, Eduardo Merbilhaa. Ante este nuevo descabezamiento, dice Eugenio Méndez en su libro: “Santucho. De la inteligencia a las armas”, surgieron dos grupos internos que se enfrentaron para tratar de quedarse con el mando de la organización.

“Los militaristas” conducidos por Enrique Gorriarán Merlo, junto con su mujer Ana Sívori y Hugo Irurzún ( Ex jefe de la “Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez”) que eran los más guevaristas del ERP y “ los pragmáticos” que eran los más realistas en la evaluación de la situación, a cuya cabeza estaba Arnold Kremer ( alias Luis Mattini), editorialista de “El combatiente”, peródico oficial del PRT y hombre de confianza de los hermanos de Roberto Santucho ( Julio y Almicar Santucho ), quien propiciaba abandonar las armas, replegarse, recrear el “partido y el ejército” en el exterior- en Roma- e insertarse en los foros internacionales para continuar luego la guerra revolucionaria en nuestro país.

A fines de 1976, el ERP casi no actuaba y estaba a órdenes en el país, de Enrique Gorrirán Merlo quien reoganizó lo que quedaba de esa estructura militar, deficitaria y desmoralizada y con mínima o nula capacidad de ejecutar el proyecto cubano en el país.

A principio de 1977, el grupo dirigente de Gorriarán Merlo salió hacia Perú desde donde luego pasó a Barcelona. Además de los tres nombrados también estaban Carlos All (“el Cuervo”) y su mujer Silvia Hodger (“Teniente Hilda”), Carlos Azoacoa (“el Vasco”), José Berastain ( “Manuel”) y su mujer Lucrecia Cuesta, Juan Carlos Ledesma (“el Vizcachón”), Julio Oropel y su mujer Elena Germán, Agustín Choque, Rubén Sconcetti, Nélida Augier ( Viuda de Urteaga – “Teniente Pola”), Emilio R. Francisco Tettamanti (un ex cura), Daniel Martín y el “Caña” Murúa. Luego, al salir de prisión, se les agregaron Roberto Sánchez, su mujer la”Negra Acosta” y el petizo Canalis (“el Francés”) .

No obstante lo expresado y casi sin conducción centralizada, algunos grupos del ERP y jóvenes combatientes de la “Juventud Guevarista” , durante 1976 y 1977, seguían en combate preparándose militarmente y continuando con su preparación ideológica marxista leninista.

Las fuerzas militares continuaron operando y destruyendo su infraestructura logística y su capacidad de reclutamiento, lo que además, les permitió obtener información para llegar a los lugares de adiestramiento y a las casas de descanso. Según el autor nombrado, en esas operaciones hubo unas 395 bajas entre combatientes y colaterales que realizaban otras funciones .

Expresión de un diario sobre la violencia en el mes de septiembre de 1976.

“La Opinión” del 14 de septiembre, cuyo director era Jacobo Timerman, en su primera página titulaba: “ EN 48 HORAS, 17 VÌCTIMAS DE LA VIOLENCIA” Cayeron en distintos puntos del país, 13 policías, un matrimonio que pasaba por el lugar del atentado y dos abogados que habían sido secuestrados. Más abajo en un recuadro advertía:

Casi no pasa un día sin que se reciban en La Opinión cartas y llamadas telefónicas acerca de los derechos humanos en la Argentina. En varias oportunidades, convencidos de que así ejercía su responsabilidad periodística, este diario dio cabida a algunos de aquellos testimonios. Cuarenta y ocho horas después de los alevosos crímenes , La Opinión no ha recibido ninguna carta. Ninguna llamada telefónica sobre los derechos humanos de los trece argentinos asesinados por la guerrilla en Rosario.

Es terrible y debe ser meditado. Quien denuncie un solo extremo de la violencia, es cómplice del otro extremo.

FIN DEL BOLETÌN Nro 52.-

B051- Graiver . Una muerte sospechosa


Boletín de fecha 22 de marzo de 2006

Introducción

En nuestro boletín anterior expusimos como David Graiver (a) Dudy es introducido a la banda terrorista Montoneros por Enrique Juan Walter (a) Jarito y cómo ganó su confianza a través de los asiduos contactos con Roberto Quieto, número dos de Montoneros, detrás de Firmenich .

Ya convertido en “banquero” de los Montoneros, Dudy , sufrió en Marzo de 1975, un intento de secuestro del que logró escapar providencialmente. A pesar de tranquilizarlo la aseveración de “sus nuevos amigos” de que el ERP no tenía relación con los hechos, tomó la decisión de radicarse en los Estados Unidos de Norte América donde estaba gestionando la autorización para la compra de un banco.

La experiencia del secuestro de su hermano menor, Isidoro, por parte de las FAL ( Fuerzas Armadas de Liberación) tres años atrás, fue factor preponderante para que una parte del grupo familiar abandonara el país. Ésto, no obstante, no significó la interrupción de los negocios con Montoneros. Los contactos en el país, la recepción y movimientos de dinero se continuaron a través de Jorge Rubinstein .

En Nueva York, miembros de la organización, como Juan Gasparini ( hoy corresponsal de Clarín en Suiza), tenían un escritorio en el edificio que ocupaba el Century National Bank, propiedad de David Graiver y donde su padre Juan y su hermano Isidoro figuraban como presidente y vicepresidente honorarios.

En tanto que el dinero confiado al “banquero” se había derivado, después de varias transferencias, a un pequeño banco Belga, el BAS, en la ciudad de Brucelas, entidad adquirida tiempo atrás por David Graiver. Los buenos vientos soplaron por poco tiempo a favor para David Graiver y su grupo. A principios de 1976 y debido a las advertencias de Moisés Ber Gelbart, con quien Isidoro Graiver mantenía buenas relaciones personales y comerciales, acerca de que el gobierno de EEUU pondría trabas a sus aspiraciones financieras por estar investigándose el origen del dinero que manejaba su hermano, Isidoro decidió separarse comercialmente de David.

En Mayo de ese año, por razones impositivas en los EEUU, la familia debió radicarse en México.

Las posteriores caídas de Quieto, Neziba (a) Neplo y Walter (a) Jarito incrementaron los temores e inquietudes de David Graiver, que para ese entonces veía desmoronarse un imperio económico que no había terminado de construir. Un fin de semana del mes de Julio y ante una crisis que se avecinaba, le manifestó a su padre que el dinero conseguido provenía de una “mafia internacional” (sic) y que se garantizaba con la vida.. El préstamo, le dijo, debía devolverse entre los 3 y 5 años, abonándose durante ese periodo, los intereses correspondientes.

Muy poco después, el 7 de Agosto el avión alquilado por David Graiver , en el que se trasladaba desde Nueva York ( Aeropuerto de La Guardia) hacia Acapulco donde se encontraba Lidia Papaleo, su esposa, sufrió un sospechoso y nunca bien aclarado accidente en las montañas Mexicanas (Monte El Burro) a raíz del cual se proclamó la muerte del financista y de los dos pilotos. El reconocimiento del cadáver y las investigaciones sobre el accidente estuvieron rodeadas de un sin número de hechos controvertidos que lejos de dejarlos esclarecidos sembraron dudas que hasta hoy persisten.

A las pocas horas, Torres (a) “Ignacio” llamó telefónicamente a la viuda para expresarle las condolencias y manifestarle que en su opinión, había sido un atentado atribuible a la CIA, opinión seguirían sustentando hasta hoy los dirigentes montoneros sobrevivientes y en particular Gasparini que así lo denuncia en su libro “ El crimen de Graiver”.

Durante el velatorio Isidoro Graiver asumió la representación de la familia para informar a los presentes que en un principio le daba amplio poder a Jorge Rubinstein para la conducción de las empresas del grupo. Posteriormente cuando la familia regresó a Buenos Aires, Isidoro y Lidia Papaleo, se hicieron cargo del manejo de las empresas desplazando a Rubinstein.

En Diciembre de ese mismo año, ambos se reunieron con los representantes de Montoneros, entre ellos Juan Gasparini ( bajo la cobertura del Dr. Paz) en un departamento facilitado por Lidia C.Gesualdi de Angarola, amiga intima y colaboradora de Papaleo y antes secretaria de David Graiver. En dicha reunión los Graiver reconocieron la deuda y les manifestaron a los representantes Montoneros que el grupo empresario pasaba por un difícil momento y que tenían toda la intención de cumplir el compromiso. Montoneros les concedió un periodo de gracia en el que continuarían abonando los intereses.

Pocas semanas después fueron detenidos Juan Gasparini e Ignacio Torres con dos de sus colaboradores. En esas circunstancias Julio Roqué (a) Lino miembro de la Conducción Nacional de Montoneros, que con anterioridad había tomado contacto con Lidia Papaleo, le aconsejó que dejara el país pues Torres y Gasparini conocían todos los detalles del acuerdo con el fallecido Graiver. No volvieron a verse, pues en Marzo de 1977 tras un largo tiroteo, Roqué se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro.

Debido a las investigaciones realizadas por las FFAA, en abril de 1977 se detuvieron a los miembros de los miembros de la familia Graiver y sus mas cercanos colaboradores: Isidoro Graiver, Lidia Papaleo, Juan Graiver, Eva Gitnach de Graiver, Silvia Cristina Fanjul, Lidia C. Gesualdi de Angarola, Enrique Brodsky, Lidia Haydee Brodsky de Graiver, Flora Dybner de Revel, Oscar Evangelista A. Marastoni y Jacobo Timerman, entre otros .

Este último, conocedor de los hechos relatados y del origen de los cuantiosos fondos que había manejado el banquero desaparecido, fue director editor del diario La Opinión y copropietario del Establecimiento Gráfico Gustavo, donde se editaba e imprimía La Opinión. Tenía el 45 % de las acciones, junto con David Graiver otro 45 % y Jorge A. Rotemberg con el 10% . En sus declaraciones ante el tribunal militar que lo juzgó, Timerman reconoció que su diario, al que “Dudy” Graiver aportó capitales hasta un mes antes de su muerte, tuvo tres etapas bien definidas.

1ra.-1971/73. Con colaboradores provenientes de la izquierda revolucionaria reclutados por él, publicaba frecuentes artículos de apoyo a la subversión.

2da.-1973/75. Donde cesó su apoyo a las bandas subversivas pero continuaba con su prédica marxista.

3ra.-1976 – Donde modificó su línea editorial, (censura a los subversivos terroristas) aunque continúa en forma sutil con su publicación de contenido disolvente.

El Consejo de Guerra Especial que lo juzgó, lo condenó a 15 años de prisión junto a Lidia Papaleo, a Juan e Isidoro Graiver y con penas menores a los otros miembros del grupo. Después de las apelaciones de la defensa, el Consejo Supremo de la Fuerzas Armadas, redujo las penas principales a 12 años.

Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia, aún bajo el gobierno militar, y mostrando total independencia de juicio, dejó sin efecto la sentencia de la Justicia Militar y dispuso que la causa pasara a la justicia Civil . El entonces Fiscal de la justicia del gobierno de facto, Julio Strassera pidió 5 años para Isidoro Graiver y Lidia Papaleo y el sobreseimiento del resto.

Finalmente, el Juez falló anulando todo lo actuado y dispuso la libertad de todos los procesados.???????

En el año 1984, la Familia Graiver se presentó en el fuero Contencioso Administrativo reclamando daños por U$S 400. millones de dólares y la restitución de los bienes que habían sido incautados. Ganada la primera instancia, el presidente Alfonsin encomendó a Héctor Pedro Fassi procurador del tesoro negociar un acuerdo. Finalmente las partes acordaron 84 millones de dólares y unas 40 propiedades, ( En total unos 210 millones de dólares)

Según Gasparini, Juan e Isidoro Graiver radicados en España, en Julio de 1987, hicieron un viaje a Suiza con el sólo objetivo de depositar una parte importante del dinero que habían recibido del Estado Argentino.

Al mes siguiente, actuando como representante autorizado de Montonero, un pastor protestante con status de refugiado político en Noruega, acompañado por una redactora argentina de la revista pro- terrorista “Triunfar”, editada en México, retiraron 400 mil dólares de un banco en Ginebra y lo depositaron en otra entidad. Habría sido el primero de una serie de pagos de los Graiver a los Montoneros. La operación seguía viva a diez años de su inicio.

En 1989, a instancias del Fiscal Federal Juan Martín Romero Victorica, el Juez Federal de San Martín, Carlos Luft en la causa “ Secuestro de los hermanos Born”, dispuso se embarguen los tres pagarés del Estado que quedaban a favor de los Graiver por un total de 32 millones de dólares. Un año después un acuerdo entre los Born y los Graiver puso fin a la causa judicial.-

De aquellos años de dramática violencia, solo han quedado una serie de pleitos donde, lo importante, fueron los pactos financieros, una conclusión triste para una historia con miles de muertos e incontables vidas afectadas.-

Decreto N° 1888, prohibiendo la edición y la difusión de literatura nazi en el país.

El decreto citado alcanzó la mayor difusión pública el 16 de septiembre de 1976 a través de la editorial del diario La Prensa , que se atribuyó el haber logrado “ la sanción del decreto que prohibía la edición y difusión de literatura nazi en el país” después de tres meses de advertencias y denuncias reiteradas acerca de la incongruencia que significaba haber puesto fuera de la Ley “a las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y otras colaterales, por estar incursas en la difusión de ideologías extrañas al ser nacional” y consentir o por lo menos no tomar en cuenta las editoriales de “ Milicias” ( publicación ésta, pródiga en opúsculos y folletos nazis. Unos destinados a la difusión del antisemitismo y otros a exaltar el ideario político del extinguido Tercer Reich).

La editorial continuaba destacando los estrechos contactos entre el nazismo y el justicialismo, expresando que “el jefe del movimiento jamás pronunció palabra alguna contra el mayor holocausto de la historia. Estos silencios fueron la mejor definición de su ideología”. “El hecho de que el connubio justicialista – nazi pudiera manifestarse en nuestro medio y en carácter de ente difusor del ideario hitlerista hasta el 24 de marzo pasado, hace tanto más lamentable que con igual impunidad lo haya podido seguir haciendo hasta la víspera”.

Termina manifestando. “Con todo la medida es oportuna y saludable, aunque los fundamentos del decreto estén lejos de constituir una pagina ardorosa al servicio del pensamiento republicano y del sistema democrático de gobierno”.


FIN DEL BOLETÍN Nro 51.

BOLETINES PARA COLECCIONAR

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente , destinado principalmente a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron .
Su exposición no busca polemizar ni agraviar , sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.